La psicóloga y feminista María Paz Ferreya es conocida en la región como “Miss Bolivia”. Con una década de trayectoria en el escenario, la artista ha destacado en la escena argentina con un discurso y un cancionero feminista que también suma seguidores en Chile.

En entrevista con The Clinic, Miss Bolivia adelanta que tiene pensado visitar nuestro país y relató cómo vivió el debate sobre la despenalización del aborto al otro lado de la cordillera: “Si bien no se aprobó en la cámara de senadores, sí se aprobó en la cámara de diputados, y eso es un cambio enorme. Ya no se volverá atrás en el camino de esta lucha irreversible donde todas salimos a la calle y fuimos millones”, recalcó.

A la vez, la artista aseguró que siente orgullo por el nivel “de potencia y visibilidad que tomó la organización por la legalización, que atravesó cuestiones de clase, de edad, de territorio y hasta de credos. Además de participar en la audiencia pública con mi testimonio, tocar en la vigilia de la votación de la ley y firmar las cartas del proyecto, vengo militando en la música este derecho desde hace más de diez años”.

Ferreyra aseguró la discusión, marcada por algunos insólitos argumentos de los sectores más conservadores, le sorprendió por “los niveles de bizarreo que se manejaron”. Según la artista, estos fueron “desde la religión y las almitas de fetos y el pecado y el castigo divino, hasta la comparación de las mujeres con las perras a la hora de considerar un embarazo, y la propuesta de generar un cementerio de embriones, o que los embriones tengan documento nacional de identidad. Realmente épico y fantástico todo, de un nivel aparte del estilo Stranger Things”.

La voz de “Tomate el palo” contó que tuvo un aborto hace 22 años y se considera una sobreviviente de la clandestinidad: “Lamentablemente si hoy me pasara lo mismo, gracias a quienes nos gobiernan, la escena no cambiaría en absoluto. El relato en primera persona es una herramienta importantísima para salir de las nubes fantasmáticas de tanta teoría y especulación, es ir a lo concreto y sobre todo, es infalible”.

Miss Bolivia agregó que en la lucha por el empoderamiento de la mujer y las identidad disidentes, si no fuera música haría cualquier tipo de producción que se vincule a su creatividad: “Si fuera pintora haría cuadros que desestabilicen el status quo de la misma manera que con las canciones busco interpelar los guiones naturalizados y opresores que se reproducen de manera automática en todo el abanico de nuestras vidas. Las canciones son armas para la revolución, que será feminista, o no será”, enfatizó.

Hoy, aunque el flagelo de la violencia machista sigue pegando fuerte, la artista recalca que “el umbral de tolerancia contra la violencia es cada vez más bajo y hay mayor conciencia y registro del machismo y las dinámicas que lo reproducen y fosilizan en el seno de nuestra cultura. Pero el patriarcado se va a caer, es solo cuestión de tiempo”.