La Corte de Apelaciones de Santiago condenó al Servicio de Salud Metropolitano Central a pagar una indemnización a una paciente que sufrió un grave desgarro durante la atención de parto realizada en el Hospital San Borja Arriarán.

En un fallo unánime, el tribunal ratificó la sentencia recurrida y elevó a 100 millones de pesos la suma que, por concepto de daño moral, el Servicio deberá cancelar a la paciente, informa el Poder Judicial.

El texto establece que “la condición médica” de la mujer -diabetes gestacional, sobrepeso unido al tamaño de la criatura que se encontraba en su vientre -feto macrosómico- llevaban a concluir que el nacimiento de su hijo debería de haber sido por cesárea y no por parto vaginal.

La resolución agrega que “como ello no ocurrió se le produjo a la actora un desgarro vaginal grado IV, con una secuela de fístula recto vaginal, todo como consecuencia directa de la falta de diligencia del personal médico dependiente de la demandada”.

La Corte concluye que sí existió la “falta de servicios alegada por la demandante y que deben resarcírsele los perjuicios causados como consecuencia del mismo”.

La decisión de los tribunales se convierte en una reparación a la mujer que sufrió una complicación física en su parto con secuelas debido a una decisión equivocada del equipo médico, según detalla el fallo. Una negligencia que, como pocas veces ocurre, será compensada a la paciente que denunció.