El 28 de octubre se cumplen 30 años del asesinato de Raúl Pellegrin Friedmann y Cecilia Magni Camino, ambos comandantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, que aparecieron muertos en el río Tinguirica tras la toma de la localidad de Los Queñes. Asesinatos ocurridos sólo veintitrés días después del triunfo del voto opositor a la dictadura en el plebiscito de 1988, evento histórico del cual hoy la hermana menor del jefe del FPMR, Carla Pellegrin, realiza un crítico balance de lo que significó el No a Pinochet, de la imposición de la impunidad para los violadores de Derechos Humanos y de los acomodos de la clase política en la transición que consolidaron el modelo neoliberal. La médica anestesista anuncia que estrenarán un documental y un libro en homenaje al líder del Frente, entrega detalles de una investigación que rescata la de vida de los rodriguistas caídos y explica las profundas diferencias políticas que mantiene con el PC.

Carla Pellegrin

Ustedes están agrupados como familiares de rodriguistas caídos ¿Desde dónde se agrupan desde lo simbólico, lo afectivo, lo político?

-Nosotros nos agrupamos desde todas las dimensiones y nuestra búsqueda parte por una sensación de rescatar la memoria. Las vidas de gente valerosa, heroica, capaz de entregar la vida, en vida como digo yo, durante su vida siendo súper jóvenes y que no pueden quedar en el olvido. Dentro de eso, hay muchos compañeros que no son recordados porque no son iconos, sin embargo, fueron importantes, participaron en acciones, fueron valientes y no son recordados. Existen algunos familiares que tampoco tienen claro que fue lo que les pasó a sus hijos, sus hermanos. Nos propusimos de a poco ir buscando los puntos en los cuales poder acompañarnos, investigar, poder reivindicar y nos propusimos algunas pequeñas metas. Nuestro trabajo central es la recuperación de la memoria, porque nos vamos a morir y las nuevas generaciones tienen que saber que en este país hubo gente valiente, que luchó con dignidad por una vida realmente más justa.

¿Qué labores desarrollan y cuáles son sus objetivos?

-Años atrás pintamos un mural en el Mapocho, que mostraba la historia del Frente en un tremendo muro de 30 metros de largo por 4 de alto en un lugar estratégico frente a la Vega Central (ribera norte entre Avenida La Paz y Recoleta). Ahora vamos a pintar un mural en relación a los 30 años de la muerte de mi hermano y Cecilia Magni. Además, tenemos una página en facebook donde publicamos en la fecha respectiva el perfil de vida de los compañeros caídos. Para este año estamos preparando un memorial en el Cementerio General donde van a estar todos los nombres de los rodriguistas caídos. Además, estamos trabajando en una investigación para editar un libro donde tratamos de recuperar las vidas de 69 compañeros, ratificando que no son víctimas, sino que son luchadores, combatientes, héroes.

¿Con sus trabajos y cómo familiares qué quieren rescatar? 

-Es rescatar el valor, sus vidas, el heroísmo, pero también su vida política y explicar por qué ellos se comprometieron a luchar contra la dictadura y más allá de la dictadura, es decir, por un mundo mejor y no por este sistema. Lo rescatamos desde rodriguismo y de la mística que se creó desde cuando nació el Frente, que tiene que ver con la forma de vida y de la lucha que se dio en ese momento. Tiene que ver con el ejemplo de Manuel Rodríguez, por medio de una lucha creativa, audaz, burlando al enemigo, inclaudicable, una lucha de dignidad y sobre esas características propias las cuales el Frente construye la política del rediseño, la política de la Guerra Patriótica Nacional (GPN)

¿En que quedó el proceso judicial por la muerte de Raúl y Cecilia?

-En impunidad porque llegamos a la Corte Suprema y se estableció que los torturaron con resultado de muerte, pero los asesinos quedaron libres y eso fue todo. Nosotros como familia decidimos no ir a la Corte Interamericana porque era desangrarse veintitantos años más. Damos por cerrada la puerta judicial. Apenas se cerró el proceso nosotros hicimos una funa en Melipilla a Carlos Bezmalinovic y consideramos que fue una medida de justicia popular. (*ver nota aparte).

¿Qué significado tiene el Comandante Raúl o José Miguel para el Chile de hoy?

-Puedo contestar de la siguiente forma: entre el 5 y el 21 de octubre de 1988 mi hermano escribió un texto que resume muy bien su pensamiento respecto de lo que vendría en Chile después del Plebiscito (lo hace desde un celular). “Ahora con esta democracia naciente que viene a disfrazar la dictadura y sus crímenes, se avecinan tiempos difíciles para los revolucionarios. Intentarán destruirnos y el enemigo nos cercará, nos aniquilará, destruirá nuestra logística y las comunicaciones. Mellarán nuestra confianza, nuestra moral. Intentarán aislarnos del pueblo. Intentarán perpetuar su modelo de dominación y política. Intentarán maquillar y legitimar la esencia de un sistema injusto y criminal. En ese difícil escenario que se avecina quedaremos aislados, sin provisiones, sin medios, cercados, agobiados, muchos de nosotros posiblemente caeremos. Sin embargo, en este difícil momento se define el carácter de nuestra lucha, no debemos de dejar de luchar y mantener la lucha irrenunciable del pueblo por su dignidad y la justicia”. Esto lo dice todo y resume lo que Chile es hoy. Aquí está la vigencia de su pensamiento.

¿Cuál crees que es apreciación que existe en la juventud por el FPMR y en especial por Raúl y Cecilia Magni?

-La gente joven tiene un respeto especial sobre todo de este análisis sobre mi hermano, de que esto no terminaba con el fin de la dictadura tal como terminó. Nosotros recién estamos levantando cabeza a través de la memoria, pero sabemos que son las nuevas generaciones las que tienen que ir cimentando los cambios. Nos hemos propuesto en ayudar y en dar a conocer estos ejemplos de dignidad. Hay cosas que no se negocian y la dignidad no es negociable. Quiero destacar a Cecilia Magni, la Comandante Tamara, como una mujer digna, integral, revolucionaria y muchas compañeras jóvenes hoy la reivindican en sus gritos, sus declaraciones y sus consignas sin ser necesariamente de vertiente rodriguista.

¿Cómo relacionas los 30 años del No en el Plebiscito y la muerte de los comandantes del FPMR?

-Yo creo que el 5 de octubre fue el sello de todo lo que vino después, de la instauración de un sistema neoliberal. Hoy puedes reconocer eso en las tremendas desigualdades en el acceso a la salud, educación, en las AFP, en la venta de los recursos naturales, las carreteras privatizadas donde no puedes circular libremente por tu propio país. No era eso por lo que luchábamos nosotros, la lucha era por la libertad y no era para ser esclavos como lo somos ahora. En Chile se sigue torturando, sigue habiendo represión y por cierto, que no es lo mismo que en la dictadura, pero no era el cambio que nosotros queríamos. Para mi celebrar el triunfo del No es una burla. A mí no se me olvida el circo de Patricio Aylwin llorando y pidiendo disculpas, diciendo que la justicia se iba a hacer en la medida de lo posible a dos años de que asesinaran a mi hermano. No me pidan celebrar eso.

¿Cómo tomas las palabras de Ascanio Cavallo en entrevista en The Clinic respecto al plebiscito y el juicio negativo a los grupos armados que enfrentaron a la dictadura?

-No leí la entrevista, pero lo que puedo decir y que quede claro que la dictadura no fue con un lapicito que se le derrotó. Acá hubo una sumatoria de un pueblo que se movilizó en la calle, hubo acciones de los distintos referentes políticos militares, y esto no fue un acuerdo en el living de una casa. Los gringos presionan a Pinochet a negociar y lo hacen porque esto no puede ser por medio de una salida revolucionaria como en Nicaragua o como fue en Cuba. Ellos ven un pueblo en julio del 86 que sale a la calle y claro que se asustan. De alguna manera el Frente y lo mismo que el MIR con las acciones militares que hacían mostraban la vulnerabilidad del régimen. ¿Cómo secuestran al Coronel Carreño y aparece en Brasil?, pues eso es una burla a un régimen sanguinario como era el de Pinochet. Yo creo que la izquierda revolucionaria fue una amenaza y que llegó un momento en que temblaron y que tiene que ver con el período de las protestas y el movimiento de masas que se empieza a producir y la dictadura se asusta. La internación de armas, el atentado y los apagones de Arica a Punta Arenas; eso es demostrar fuerza. Todo sumó y no se puede desconocer, olvidar ni renegar.

¿Forman parte de la campaña por el retorno de Mauricio Hernández Norambuena desde Brasil?

-Ramiro es parte de nuestro colectivo, tenemos una relación fluida, dentro de todos los límites que él tiene en prisión. Mauricio participa con nosotros porque también es muy importante el trabajo de la memoria y de hecho ese el trabajo que hace estando en prisión que le permite mantenerse bien. Nos mandó una carta hace poco donde le preguntamos específicamente sobre determinados hermanos y él hace el relato, nos cuenta su historia sobre ellos. Acá hemos pintado murales, iniciamos una campaña para su retorno, pero creemos que ayudarlo a resistir es súper importante. Demandamos que tenga condiciones más dignas porque está en una celda de aislamiento de 2 por 3 metros durante 22 horas del día. Que se cumpla la progresión de régimen. Hace 10 años tenía derecho a estar fuera del Régimen de aislamiento extremo y no se ha cumplido.

¿Participan de la campaña por Ricardo Palma Salamanca para impedir su extradición desde Francia?

-Solidarizamos con todos los compañeros que estén esa situación y nos hemos concentrado en el trabajo de recuperación de la memoria, pero no hemos tenido más tiempo para participar en la campaña de Ricardo. Solidarizamos absolutamente con Ricardo.

En junio el Partido Comunista entregó la medalla Luis Emilio Recabarren a 500 militantes, entre ellos, a Raúl Pellegrin en el marco de los 106 años de ese partido ¿Qué les pareció el gesto?

-La actividad fue en el Caupolicán y donde no fue invitada mi familia, y donde se utilizó la imagen de mi hermano. Posteriormente a eso, en el aniversario de la Jota, que fue hace unas semanas, y ahí sí fuimos invitados, pero nosotros como familia decidimos no asistir. No lo hicimos porque mi hermano militó en un partido revolucionario y lideró la separación del Frente Patriótico del Partido Comunista, precisamente, cuando el PC comienza a perder el rumbo por el cual militaba en ese partido. Además, el PC ha tenido durante todos estos años una postura reformista que los llevó a estar en el gobierno, ha renegado de la historia del rodriguismo y del Frente que nació del Partido Comunista. Como familia rechazamos esta medalla, nos parece que es un uso y lo hacen porque ahora que no son gobierno y necesitan levantar banderas se acuerdan de muchos de los caídos. Le enviamos una carta al Comité Central con nuestra respuesta.

Entiendo que el próximo año se estrenará un documental sobre la vida de Raúl Pellegrin ¿Qué puedes adelantar sobre ese trabajo de memoria?

-El documental nosotros ya lo vimos, pero se va estrenar en abril porque debe ir antes a distintos festivales. No es un documental panfletario y logra trasmitir cómo se va formando Raúl desde el punto humano y político. Lo otro bonito es que Vicente Feliú hizo la música especialmente para este documental. Este trabajo fue hecho durante dos años por Michelle Ribaut, una joven documentalista, que no tiene historia familiar ni vínculos con el rodriguismo, pero entiende la necesidad de que quede un registro sobre la historia de Raúl Pellegrin.

Además, el historiador Luis Rojas escribiría una biografía sobre Raúl ¿En qué está ese libro? 

-Luis es un historiador serio, escribió antes “De la Rebelión Popular a la Sublevación imaginada” y ahora “Carrizal. Las armas del Partido Comunista, un recodo en el camino”. Fue compañero de mi hermano en los años de formación, Nicaragua y el Frente. Ya lleva un año y algo en ese trabajo y el libro estaría listo el próximo año. Ahora viene a Chile y hablará en el acto del 26 de octubre que realizaremos en la UTEM en la calle Dieciocho en homenaje a los 30 años de la caída de Raúl y Cecilia.

* En agosto de 2014, la Segunda Sala de la Corte Suprema ratificó la absolución dictada por el ministro en visita Raúl Mera Muñoz, que determinó la existencia el delito de torturas en contra de Raúl Pellegrin Friedmann y Cecilia Magni Camino, quienes fueron arrojados moribundos al río Tinguiririca; sin embargo, no está comprobado que: Julio Acosta Chávez, Carlos Bezmalinovic Hidalgo, Juan Rivera Iratchet y Walter Soto Medina tuvieron participación en los hechos.