La revista de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile fue fundada en 1995 por un grupo de académicas feministas, entre ellas Olga Grau y Kemy Oyarzún. Han colaborado en estos 24 números escritores y críticos como Diamela Eltit, Leonidas Morales, Dora Barrancos, Nelly Richard, Emma de Ramón, Malú Urriola, Pilar Errázuriz, Iris Hernández, Gilda Luongo, Juan Pablo Sutherland, Carmen Berenguer, Ximena Valdés, Eliana Ortega, Raquel Olea, Marina Arrate, Maria Ligia Quartim de Moraes, Rossana Cassigoli, María Luisa Femenías, Milagros Ezquerro y Nora Domínguez, entre otros actores del escenario cultural chileno, y en el ámbito internacional, Jean Franco de la Universidad de Columbia. “Eran evidentes a esas alturas las deudas que las democracias tenían para con las mujeres”, dice Kemy Oyarzún , directora de la publicacion. Entre otras temáticas abordan reflexiones de género, teorías feministas y post feministas, estudiosobre mujeres y sexualidades, erotismo, lesbo y homoerotismo, subjetividades y sujeción, biopolítica y estudios queer. Han hablado de las píldoras anticonceptivas de emergencia, la ley de divorcio, las uniones civiles y el matrimonio igualitario, el aborto, la adopción homoparental, la xenofobia, las múltiples exclusiones a las expresiones culturales de los pueblos originarios y a la colonialidad socio-sexual anti racista.

Nomadías ha logrado sacar estos debates más allá de los circuitos académicos, generando un diálogo con los movimientos ciudadanos. Además realizan lanzamientos públicos de cada número y se presentan cada año en la FILSA, este año también están presentes en en la Primera Feria del Libro Feminista. “La circulación de las revistas académicas en Chile es muy limitada. Por lo general, en las librerías no se venden. Sin embargo, la revista Nomadías ha tenido una circulación mayor en circuitos académicos regionales, dado que existen redes importantes de revistas feministas en México, Venezuela, El Salvador, Brasil, Argentina, Uruguay y Chile. Hace algunos años iniciamos la publicación en línea. Hoy, excepto los primeros dos números, la revista se encuentra totalmente indexada”, dice la directora de la publicación. “No creemos en la dicotomía entre lo académico y lo social, desde una universidad como la Chile que se plantea la excelencia con vocación pública. Es evidente que las temáticas de sexualidad y género han adquirido una relevancia impensada durante 2018. En este sentido, nuestra revista se proyecta con mayor impacto y responsabilidad político-cultural para los tiempos venideros”, concluye la académica de la Universidad de Chile.

Este año editaron también lo que han llamado un “pasquín” feminista, de modo de desformatearse de lo académico para dar cuenta del impacto visual y cultural del movimiento feminista de 2018.


El Desconcierto