La actriz Asia Argento admitió durante el pasado domingo haber mantenido una relación sexual con Jimmy Bennet, el actor que la acusa de haberlo agredido sexualmente cuando era menor de edad. En entrevista con la cadena de televisión La7 en Italia, la intérprete reconoció el hecho y corrigió su versión al respecto.

Argento conoció al actor cuando era un niño, mientras ambos grababan una película. Luego volvió a verlo en 2013, cuando él tenía 17 años y ella 37. Bennet aseguró que la actriz lo besó prolongadamente y luego “me empujó a la cama y me quitó el pantalón”, asegurando que la actriz lo llevó a sostener una “relación sexual completa”.

La primera reacción de Argento fue desmentir todo y aseguró que el joven le había pedido que lo ayudara a preparar una audición: “Empezó a besarme y tocarme, pero no como una madre y su hijo, como lo veía yo, sino como un chico con las hormonas desatadas (…) y eso me dejó paralizada”, contó en un programa de TV, añadiendo que “literalmente, se me echó encima (…) Estaba sobre mí y eyaculó. Yo no sentí nada, no reaccioné porque para mí todo eso era impensable”.

Argento agregó que el joven “me dijo que era una fantasía que tenía desde los 12 años (…). Para él, yo era un trofeo de caza”, sentenció, asegurando que siguió en contacto con Bennet porque “le daba pena”. La actriz italiana también calificó al actor como “un niño que no logra continuar su carrera y por eso un alma perdida” y lo acusó de chantaje y extorsión, tras exigirle 3,5 millones de dólares para guardar silencio.

En el programa, Argento mostró los mensajes intercambiados con su pareja, el chef Anthony Bourdain, quien se quitó la vida hace algunos meses. En ellos, se confirma que el chef le habría pagado al joven una suma de 250 mil dólares para comprar su silencio. Tras el suicidio de Bourdain, Argento suspendió los pagos.

Al finalizar la entrevista, la actriz aseguró que lo más difícil de ser involucrada en estas acusaciones ha sido ser llamada una pedófila, “un estigma que no le deseo a nadie”, resumió. Meses antes, Argento fue conocida como uno de los íconos del movimiento #MeToo, al denunciar que fue violada por Harvey Weinstein cuando tenía 21 años, durante el festival de Cannes de 1997.