Un equipo de la tercera división de la Liga italiana se llenó de criticas este fin de semana una vez se comenzaron a viralizar la fotos que le tomaron a las recogepelotas del último partido que protagonizó el club.

El Vicenza Virtus dispuso que en el encuentro deportivo, en vez de que sean los jugadores de las divisiones inferiores los que hagan la labor al rededor de la cancha, fueran las deportistas del equipo sub 16 de voleibol Anthea Vicenza Volley las que repusieran los balones.

Hasta ahí, nada más que una innovación respecto a lo que se acostumbra hacer. Sin embargo, el repudio llegó cuando en los registros que circularon por redes sociales se evidenciaran que eran adolescentes portando ajustados mini shorts y una polera.

Y es que a algunos de los presentes poco los importó que fueran menores de edad, algunas incluso que no tenían ni de 16 años. Es así como comentarios del tipo “gracias, presidente” se comenzaron a viralizar junto a las imágenes de las niñas, normalmente fotografiándolas de espaldas.

Pero todo empeoró con las explicaciones del propio club, que dijo que el motivo por el que ellas fueron las encargadas de salir a la cancha en el empate a cero entre el Vicenza y el Giana Erminio con ese vestuario es porque es el “utilizado habitualmente en la vida cotidiana de las adolescentes”.

Junto a lo anterior, le restaron gravedad a la situación defendiendo que la polémica comenzó solo “por una foto tomada desde las gradas que se volvió viral” y que están “convencidos de la bondad de la iniciativa, cuyo espíritu no es otro que promover los lazos entre dos disciplinas alejadas por su tipología de juego y su afición”.

Sin embargo, desde la Asociación Nacional de Atletas fueron mucho mas tajantes al señalar que lo ocurrido fue un “indigno espectáculo de sexualización de menores”.