La semana pasada el presidente Piñera estuvo en la Asamblea General de la ONU, donde dio su discurso frente a una sala vacía, habló de la situación en Venezuela, de su preocupación por el medio ambiente por la crisis en Quintero y Puchuncaví días después de rechazar la firma de un tratado internacional ambiental, e hizo el ridículo con un meme falso en la reunión con el presidente estadounidense Donald Trump.

Sin embargo, quien también expuso ante las autoridades internacionales fue la primera dama, quien habló sobre las reformas que estaría desarrollando Chile para el cuidado y protección de los adultos mayores.

Sin obviar el comentario machista de la hija del presidente sobre que “detrás de una mujer siempre hay un gran hombre”, el debate se instaló en redes sociales tras el comentario de @Quintrali quien encaró al gobierno por este supuesto trabajo en políticas de adultos mayores, siendo que su padre de 70 años tiene que trabajar más de 13 horas en una constructora por una falta de protección social a nuestros adultos mayores.

Pero el debate no terminó ahí, porque el abogado y director del instituto Libertad y Desarrollo, Luis Larraín, le respondió a la tuitera felicitándola por su padre y señalando que este era un caso real de “Envejecimiento Positivo”. Ahí ardió Troya. Cientos de personas criticaron la “falta de empatía” y el “fanatismo neoliberal” del director de LyD, generando respuestas hasta del abogado Fernando Atria quien criticó la “indolencia e inhumanidad” de Larraín con sus palabras.