Entre 2016 y el primer semestre de 2018, solo una de 10 causas por violencia intrafamiliar (VIF) terminó en una sentencia definitiva condenatoria. Según los registros de la Fiscalía Nacional, cerca del 80% de las víctimas son mujeres.

Solo este año, del total de 76.941 causas terminadas por este delito, solo 6.658 acabaron con una sanción penal, lo que representa apenas un 8,6%. La estadística tampoco tuvo grandes variaciones en los años 2017 (8,7%) y 2016 (8,7%), según consignó El Mercurio.

Además, el 90% del resto de las denuncias acaba por salidas judiciales o no judiciales. En el primer caso, abundan las suspensiones condicionales del procedimiento, con un 16% de los casos, lo que equivale a cerca de 12 mil causas.

En el reportaje de El Mercurio, el director de la Unidad Especializada de Violencia de Género de la Fiscalía Nacional, Luis Torres, aseguró que la alta retractación de las víctimas de violencia intrafamiliar explica la baja tasa en las condenas.

“La cifra se debe a la fenomenología de estos casos, donde hay mucha retractación. La suspensión aparece como una salida intermedia, es un acuerdo que permite tener una condición de no acercarse, como medida de protección, por ejemplo, y algún tratamiento de impulso del imputado, entre otras medidas”, sostuvo, recalcando que “una de cada dos mujeres en general se desiste o retracta”.

En este escenario, el fiscal culpó a las víctimas de violencia del temor y la burocracia que implica estampar una denuncia ante la justicia. El reportaje de El Mercurio agrega que también existen otros factores para explicar el desistimiento, como la dependencia emocional y económica.

Por su parte, la psicóloga de la Fundación Soymás, Teresita Eguiguren, sostuvo que es “el miedo y lo engorroso y largo que puede resultar para la víctima el trámite de presentar una denuncia por violencia intrafamiliar, una de las principales razones por las que desisten durante el proceso”. Además, recordó que al agresor lo beneficia que el proceso sea burocrático, pues tiene más tiempo para influenciar y convencer a su víctima.

Las salidas no judiciales equivalen a cerca de 22 mil causas. Más abajo, con un 9,7% se encuentra la decisión de no perseverar con la investigación, un porcentaje que indica más de 7 mil casos.

Al respecto, los dichos del fiscal jefe de Alta Complejidad Metropolitana Occidente, Pablo Sabaj, volvieron a apuntar a las víctimas de violencia machista: “Es algo que ocurre puertas adentro; por lo tanto, es difícil encontrar testigos. Si las personas no perseveran en sus denuncias, no hay cómo acreditarlo”.

Además, sostuvo que “a veces hay una denuncia por amenazas o lesiones, y cuando llegamos a un juicio simplificado, hay ocasiones en que la víctima no quiere seguir con el caso, o ya se reconciliaron (con el agresor)”.

Por último, el femicidio consumado es el delito que registra la más alta tasa de sentencias condenatorias: siempre van a juicios y con penas de cumplimiento efectivo, con un mínimo de 15 años y un día de cárcel. Sin embargo, en la mitad de los casos, el imputado decide suicidarse.

Entre enero y junio de este año han ingresado 65 denuncias, que incluyen femicidios consumados, frustrados y tentativos. En estos casos, 39 causas fueron terminadas y cerca del 60% (22) acabó con sentencia condenatoria. No pasa lo mismo a la hora de revisar otras expresiones de violencia: por ejemplo, el Ministerio Público logró apenas un 10,03% de condenas en casos de lesiones, mientras que alcanzó un 6,2% en caso de amenazas y solo un 1,2% tras denuncias de maltrato habitual.

Te recordamos que si eres víctima de violencia, o conoces a alguna víctima y quieres informarte sobre qué hacer, llama al Fono Ayuda y Orientación 800 104 008. La línea anónima atiende todos los días, las 24 horas. Gratuito también desde celulares. Además, acá puedes ver una guía sobre cómo y dónde realizar una denuncia.