La Undécima Sala de la Corte de Apelaciones rechazó el recurso presentado por el teniente coronel de Ejército, Raúl Quintana Salazar y su hija Carolina Quintana, en medio de la querella por injurias en contra del periodista Javier Rebolledo.

La apelación fue presentada luego de que la abogada del ex uniformado procesado por delitos de lesa humanidad olvidara señalar cuáles serán las pruebas, al momento de presentar la querella contra el comunicador. Este es un requisito en causas de “delito de acción privada”.

De esta manera, la justicia rechazó la apelación a la resolución que le imposibilita presentar pruebas en el juicio que comenzará el próximo 9 de octubre. En la audiencia desarrollada a mediados de agosto, la abogada intentó persuadir al juez del Octavo Juzgado de Garantía, Juan Manuel Escobar, de permitirle subsanar el error y presentar sus pruebas, pero el magistrado resolvió en su contra.

En este escenario, solo Rebolledo, quien es representado por los abogados Alejandra Arriaza y Paulo Olivares, tendrán la posibilidad de presentar pruebas, entre las que se encuentra material documental y testigos. “Al no haberse hecho de la forma señalada por la ley se estaría vulnerando un debido proceso y el derecho a la defensa, es por ello que la Corte lo declaró inadmisible”, explicó Arriaza.

El 27 de mayo pasado, Quintana y su hija presentaron una acción criminal por injurias graves en contra del periodista y que solicita, entre otras penas, tres años de presidio, una multa cercana al millón de pesos y la corrección de un párrafo perteneciente a su libro “Camaleón. Doble vida de un agente comunista”.

Según la querella, Javier Rebolledo, a través del mencionado libro periodístico habría injuriado gravemente la honra de Quintana Salazar, luego de publicar el testimonio de un agente del Servicio de Inteligencia Militar, quien declaró policial y judicialmente haber visto a Quintana introduciéndole una zanahoria en la vagina a una mujer detenida en el campo de prisioneros y centro de torturas, Tejas Verdes, en 1973, recién ocurrido el golpe militar.

El argumento de la parte querellante para solicitar pena de cárcel en contra del periodista se basa en que el testigo que señaló haber visto a Quintana llevando a cabo la tortura sexual -a una detenida desaparecida de origen uruguaya, llamada Nelsa Gadea Galán-posteriormente se desdijo parcialmente de sus dichos, lo cual llevó a que Quintana no fuera condenado por este hecho.

Actualmente, Quintana se encuentra preso en el penal Punta Peuco, tras ser condenado a veinte años como autor material de la desaparición de siete personas. Entre ellas, la ciudadana uruguaya que fue mencionada por el periodista en su libro y que originó la querella. A la vez, también fue condenado por torturas contra 20 chilenos que se encontraban recluidos en Tejas Verdes.

Es la primera vez que un uniformado condenado por causas de lesa humanidad persevera en contra de un periodista. Pese a que el Octavo Juzgado de Garantía había desestimado la querella, el abogado Juan Carlos Manns, que alguna vez representó a Manuel Contreras, director de la DINA-, decidió apelar y la Tercera Sala de la Corte de Apelaciones ordenó que el juicio siguiera adelante.

En la audiencia de conciliación celebrada el 16 de agosto, la parte querellante intentó introducir pruebas para el juicio y ofreció rebajar la condena contra Rebolledo a cambio de que asumiera su responsabilidad por injurias, algo que fue rechazado por sus abogados.