Justo cuando se conmemora el Día Mundial de los Animales, un grupo de voluntarios que se dedicaba a cuidar y alimentar a una colonia de gatos en el Hospital de Carabineros, denunció que les están impidiendo continuar con su labor. Los felinos se encuentran al interior del centro médico institucional, en la comuna de Ñuñoa.

Según los activistas, hay cerca de 45 gatos en total viviendo hace años en el recinto hospitalario. Tras su trabajo de organización y cuidado, todos los animales están esterilizados y eran alimentados dos veces al día, hasta que los funcionarios del lugar instalaron una rejilla que impide que les acerquen el alimento a los felinos.

Luisa Baeza contó a El Mercurio que “mi hermana Eliana, más dos voluntarias, alimentan y esterilizan un montón de gatos que viven en dos propiedades pertenecientes a Carabineros y que están relacionadas con el hospital institucional”.

Tras plantear la situación, la dirección del Hospital de Carabineros señaló que la situación implica un problema sanitario para ellos y que no pueden mantener animales al interior del establecimiento, pero aseguraron que han realizado gestiones para mantener un “manejo adecuado” de la colonia de felinos.

En abril de 2017 establecieron que el personal del recinto tiene prohibido alimentar a los animales y que solo podrán realizar dicha acción personas externas “debidamente autorizadas para ingresar”. Sin embargo, esto empeoró la situación debido a las brechas sanitarias que implican el vencimiento del alimento, que atrae insectos y pone “en riesgo la salud del personal”.

Desde entonces, argumentaron que prohibieron a la totalidad del personal interno alimentar a los felinos y dispusieron una reja para evitar que los gatos reciban comida de personas externas al cuartel. Además, aclararon que solo dos personas fueron autorizadas para ingresar al recinto a alimentarlos y a buscarles un hogar para adopción.

Sin entregar una solución definitiva para los voluntarios, la dirección del recinto recalcaron que están preocupados de mantener la colonia de gatos bajo control, según la ley de tenencia responsable que hoy protege a los animales comunitarios.