Hace unos días, Emilio Sutherland debutó como rostro de la nueva edición del juego Monopoly, llamada “Monopoly Edición para Tramposos”. En lo concreto, el juego de mesa permite que el jugador pueda hacer todo tipo de trampas, como robar dinero del banco, cobrar más por las propiedades, inventar tarjetas de destino y otras gracias de la corrupción. El único objetivo es no ser pillado, ya que el jugador irá directamente a la cárcel con unas esposas de plástico.

El rostro de “En su propia trampa” participó de una serie de videos para apoyar el lanzamiento de la nueva versión de uno de los juegos de mesa más populares del mundo. Los primeros detalles del juego aparecieron en septiembre pasado y ayer se difundió en Chile el video promocional, con el “Tío Emilio” como protagonista.

Sin embargo, las críticas hacia la nueva propuesta de Hasbro no se hicieron esperar: primero fue el presidente del Consejo para la Transparencia (CPLT), Marcelo Drago, quien cuestionó la dinámica del juego. “Hemos visto la aparición de un juego donde básicamente se premia al que hace trampa enfocado en niñas, niños y adolescentes. La corrupción no puede ser un juego en el país“, sentenció.

Drago agregó que “no podemos banalizar la corrupción, ni transformarla en un juego y premiar al que hace trampa (…) Llevamos diez años con una ley de Transparencia intentando promover una cultura de la transparencia, de la probidad y del combate a la corrupción en todas las instituciones nacionales; y todos somos responsables de avanzar en esa línea”, argumentó.

El presidente del CPLT no descartó iniciar acciones legales y llamó las empresas “y sobre todo a las que venden servicios a niños, niñas y adolescentes a hacerse responsables de la formación ciudadana y a no banalizar la corrupción”.

Drago no fue el único que manifestó sus críticas hacia el “Monopoly para Tramposos”. A través de Twitter, el ex fiscal Carlos Gajardo aseguró que se trata de un juego “que premia al tramposo” y citó una de las frases de Hasbro para promocionarlo, que dice que “si te pillan te esposan”.

“¿Qué puede estar pensando la empresa Hasbro? Las sociedades deben promover roles éticos y avanzar hacia una cultura de la probidad. No considerar al pillo un modelo a seguir. Banaliza la corrupción. Mal x todos lados”, cuestionó.