Son 30 las denuncias contra Onda Vaga, una banda argentina que ha  protagonizado una serie de testimonios de mujeres que acusan a sus integrantes de distintos tipos de abusos contra mujeres, los que van desde acoso hasta abuso sexual. Todo, cuando ellas, en su mayoría, eran adolescentes.

Gran parte de las declaraciones de las denunciantes fueron publicadas en un blog llamado “Denuncias Onda Vaga”, donde una treintena de mujeres de forma anónima contó sus experiencias con algunos de los cinco integrantes, quienes agregaban a las chicas a Facebook, o ante el menor acercamiento, les ofrecían acostarse o al menos verse físicamente con claras intenciones de algo más.

“Somos un grupo de mujeres cis y lesbianas que nos encontramos por una experiencia común: haber pasado por abusos físicos y/o psicológicos y emocionales por parte de integrantes de la banda Onda Vaga en la adolescencia”, dice el blog.

Desde el mismo espacio explican que prefieren publicar los relatos de forma anónima “sin someternos a la inquisición del morbo de los detalles ni la presión sobre la exposición de nuestras identidades en un sistema que elige re victimizarnos y hacernos más preguntas a nosotras que a ellos”.

“Lloré y no le importó”

“¿Nos conocemos?”, le pregunta por Facebook Marcos Orellana, integrante de Onda Vaga, a una chica que en ese momento dice haber tenido recién 18 años y que mantenía una relación con Marcelo Blanco, otro de la banda. Ante esto, ella contesta que no, que él la agregó. Orellana le replica que era una pregunta, que si quería que se conocieran. Para qué, vuelva a preguntarle ella, él le dice que para tomar algo. Ella rechaza la invitación. Él se molesta.

“¿Para qué me preguntás ‘En carácter de qué’? ¿Qué esperabas que te diga? ¿O es una pregunta nueva que aprendiste?”, le dice el músico. La joven incluso le pide perdón, asís continúan un par de mensajes más hasta que ella le pide que le diga de dónde saco su contacto, Orellana dice que solo le puede decir si va a tomar “2 birras a mis casa”. Ella, se da cuenta de las intenciones y pone fin a la conversación.

Eso pasó en agosto del 2012 y no fue hasta abril del 2018 cuando la mujer le increpa y le dice que ella era menor de edad. “Nunca abusé de nadie, no te confundas. Nunca estuve con una menor. No sabía que eras menor. Fui un cancherito de mierda y no tuve tacto”, comienza a decirle Orellana quien le envió al menos 12 mensajes dando explicaciones de sus actos. Ese es el testimonio 15 y como ese, ya van 30.

En otro, que es más violento, una mujer cuenta que efectivamente se junto con otro de los músicos, y que “él tomó un poco de vino y se puso detrás mío, me corrió el pelo hacia un costado y me empezó a besar parte del cuello y la nuca“.

“Le pedí que se corra pues su barba me daba cosquillas pero él seguía, me levantó la remera, me desabrochó y sacó el corpiño y me dejó tirada en su cama. Quedé debajo de él. En un segundo todo se oscureció. Se puso violento, me forzó a tener relaciones, me tiró del pelo y lastimó algunas partes de mi cuerpo“, añadió ella, quien también sinceró que “me dolió, lloré y no le importó”. Este es el testimonio 17.

Actualmente la banda está en Europa y no se ha pronunciado al respecto de estas denuncias.

Este es el chat del testimonio 15: