“Cuentos reunidos” es el nombre del nuevo libro que Alberto Fuguet está pronto a sacar, en donde se encontrará algunos relatos de “Sobredosis”, “Cortos” y otros inéditos, una especie de resumen de su obra tanto literaria como del mundo que expone en sus películas.

Ese es el motivo por el que el autor de “Missing” y “Mala Onda” dio una entrevista con Culto, en la que repasa algunos hitos de su vida pública, y recuerda dos capítulos duros, expuesto a las críticas de sus trabajos y hasta a nivel personal.

“Tengo memoria de la gente que me atacó, odió, desechó. Tengo buena memoria. No olvido y debería ser capaz de perdonar pero me cuesta”, dijo el escritor y director sobre lo difícil que es para él no haber superado aun los dardos que le lanzaron con la antología “McOndo”, el libro que reunía a una generación de autores de la región y en la que decretaba la muerte del realismo mágico y proclamaba una nueva América Latina tan pop como global.

Sobre este mismo texto, Fuguet señala que “quisieron verlo como un grito neoliberal y no lo era. Me quedé callado siete años. Así que sí, me afectó”.

Incluso detalló que “a mí me afecta todo pero se me pasa. Me afectó que me odiaran o pelaran, que me leyeran, que me ningunearan, que hueviaran con mis orígenes o sexualidad o por supuestamente ser cuico”.

Otro momento que recuerda el realizador tras “Música Campesina” y “Velódromo” fue cuando publicó el libro “Sobredosis” mientras trabaja en el suplemento Wikén.

Albero Fuguet rememora que un colega de la publicación leyó en voz alta, cuando él estaba ahí, la crítica que le realizó Ignacio Valente en el periódico, en el que calificaba su libro como un aluvión de “garabatos, de obscenidades, de giros coprolálicos y adjetivaciones y metáforas de orden sexual”.

“Estoy de acuerdo”, se habría sumado otra de sus colegas.

Ante esto, el escritor sinceró que “se me cayó la cara. Al principio me dolió el alma, lloré”. Sin embargo, tuvo un apoyo vital.

“Después me llamó (José) Donoso y me dijo ‘yo sé que estás mal, pero esto es lo mejor que te puede pasar, sobre todo porque escribieron bien tu apellido’”. Y así fue la sanguinaria crítica de Valente fue una buena publicidad para el libro que fue un éxito, ayudando a que posteriormente publicara “Mala Onda” y continuara su ascendente carrera.

Sobre esa época, justamente recuerda que “no sabía nada de nada. Yo pensé que iba a ser bien recibido por la crítica y nadie lo iba a leer. Era el plan perfecto. Fue al revés. Pero “Sobredosis” fue un debut con el que me he reconciliado. Mucho. Es un libro raro”.

Finalmente, Alberto Fuguet comparte que al mirar su obra”me veo yo. De manera transparente. Expuesto. Más que en aquellos libros que dicen donde muestro más de lo necesario, veo una obra. Veo un mundo. Capaz que un planeta: mi planeta. Veo coherencia, tics, obsesiones. Soy yo, es lo que escribo“.