¿Por qué las mujeres deben verse perfectas e impecables después de dar a luz, si el proceso es doloroso, desgastador, y puede extenderse por horas? Esa es una de las preguntas que hace Keira Knightley la actriz que colaboró con un ensayo en el libro “Feminist don’t wear pink (and other lies)”.

En el texto editado por Scarlett Curtis, escritora y bloguera, se reúnen voces como Emma Watson, Saoirse Ronan, Grace Campbell, y otras mujeres del mundo del arte, de la ciencia, del activismo social y otras áreas. En las páginas que fueron publicadas a comienzo de este mes se analizan diversa aristas de las demandas feminista, de la opresión machista y relatos personales de las protagonistas.

Es en ese contexto que la actriz británica de “Orgullo y Prejuicio”, “Los Piratas del Caribe” y “Anna Karenina” escribió un ensayo llamado, no sin dosis de ironía y crítica, “The Weaker Sex” (“El sexo débil”) en el que relató lo duro que fue el parto de su hija en 2015 y las expectativas que tiene el mundo de ellas una vez dan a luz.

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“Mi vagina se partió en dos. Llegaste con los ojos abiertos. Los brazos alzados al aire. Gritando”, dice el texto según apunta The Guardian,

En la misma línea describe que “recuerdo la caca, el vómito, la sangre, los puntos. Recuerdo mi propia batalla. Tu batalla y tu pulso vital. La supervivencia. ¿Y acaso soy el sexo débil? ¿Lo eres tú?”.

Justamente mientras ella terminaba su parto, un día después hizo lo mismo Kate Middleton con su hija Carlota, y para la actriz la diferencia era evidente.

“Nos incorporamos para ver la tele. Ella (Kate Middleton) salía del hospital siete horas después con el maquillaje perfecto y los tacones puestos. El rostro que el mundo entero quería ver“, continúa Knightley quien ironiza diciendo “esconde nuestro dolor, nuestros cuerpos partiéndose en dos, nuestros pechos goteando, nuestras hormonas enfurecidas”.

Y agrega con molestia “ponte guapa. Que se te vea estilosa, no muestres tu campo de batalla, Kate. Siete horas después de tu batalla entre la vida y la muerte, siete horas después de que tu cuerpo se rompa, y de que la vida, sangrienta, chillando, surja de ti. No lo enseñes. No lo cuentes. Quédate ahí de pie con tu niña y que te fotografíen un puñado de fotógrafos hombres”.

Junto a lo anterior, la actriz que se encuentra promocionando el estreno de “Colette”, una película sobre la escritora francesa Gabrielle Colette, también reflexiona en torno a las diferencias entre hombres y mujeres, específicamente entre actores y actrices, a la hora tener hijos.

“Estoy despierta contigo toda la noche si me necesitas. A veces lloro del cansancio. Despierta de noche y trabajando de día… Mis compañeros hombres pueden llegar tarde, no saberse el texto. Pueden gritar y exclamar y tirar cosas. Pueden emborracharse o no aparecer por allí. No ven a sus hijos. Están trabajando. Necesitan concentrarse”, relata dirigiéndose a su hija.