Tras conocerse que la Corte Suprema decidió anular en parte la sentencia del caso Luchsinger Mackay, quitando el carácter terrorista, pero confirmando la culpabilidad de José Peralino Huinca, Luis Tralcal Quidel y José Tralcal Coche.

Ana Píquer, directora de Amnistía Internacional, criticó duramente la decisión de los jueces, asegurando que el quitar el carácter terrorista “no contribuye a remediar la injusticia cometida contra ellos” y que el juicio fue “a todas luces injusto,  pues estuvo marcado por denuncias de irregularidades y basado en estereotipos”.

“Es inconcebible que se haya condenado a estas tres personas, teniendo como prueba principal el testimonio de José Peralino, quien se retractó denunciando que había sufrido apremios por parte de la policía. Curiosamente no existen grabaciones ni registro de las declaraciones de Peralino, pero sí existe la notificación de la Fiscalía que decidió no investigar la denuncia por apremios ilegítimos presentada por él”, agregó.

Para Píquer, validar la condena “basándose exclusivamente en una prueba que podría haber sido obtenida de manera ilegal, deja un manto de dudas respecto a lo ocurrido y pone en tela de juicio el sistema de justicia”.

“La decisión de la Corte Suprema de validar este juicio no sólo afecta a las personas imputadas, quienes deberán pasar 18 años de cárcel en el caso de José Tralcal y Luis Tralcal, sino también vulnera el derecho de acceso a la justicia de las víctimas del crimen y sus familiares”, finalizó la directora de Amnistía.