Durante este miércoles 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enfocado en los jóvenes durante este año.

Según la entidad, la mitad de los problemas de salud mental comienzan a los 14 años, aunque la mayoría de los casos no se detectan ni tratan. En este contexto, entre los problemas de salud que afectan a este grupo de la población, las autolesiones son una conducta que se dispara y ha aumentado en todo el mundo.

Se trata de jóvenes que se agreden en zonas menos expuestas del cuerpo, con el objetivo de no ser descubiertos. Al provocar los cortes, buscan calmar la ansiedad y angustia que experimentan: algunos casos aparecen cerca de los 12 años, pero también hay casos en niños más jóvenes.

En entrevista con La Vanguardia, la psiquiatra infantil Iria Méndez señaló que “parece la epidemia de esta década”. De hecho, un estudio europeo al respecto concluyó que el 28,9% de los jóvenes de entre 12 y 18 años se han provocado lesiones alguna vez en la vida.

En Chile las cifras no son mucho más optimistas: según datos del Minsal, entre un 13% y un 23% de los adolescentes han reportado algún episodio de autoagresión. Además, el 70% de estas conductas se relaciona con cortes en el cuerpo.

En tanto, el psiquiatra de adolescentes de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de la U. de Chile, Alejandro Maturana, señaló a El Mercurio que “clínicamente uno ve comportamientos autodestructivos más frecuentes y también se puede evidenciar con los colegas con los que uno trabaja”.

Un hecho que preocupa a los especialistas son las zonas del cuerpo que son objeto de autolesiones: no solo antebrazos y los muslos, sino también partes más ocultas, como el abdomen o el tobillo. Según la OMS, 62 mil adolescentes murieron en el mundo durante el último año debido a las autolesiones. 

Según Maturana, esta práctica se relaciona con la idea de calmar la ansiedad y la angustia: “Por un lado (hacerse estos cortes) baja el estrés; y por otro, es una conexión, porque los pacientes cuentan que no pueden sentir, que se sienten anestesiados, entonces está autoagresión los ayuda a sentir.Es cambiar la angustia de un dolor del alma por un dolor físico”, explicó.

Aunque las autoagresiones no buscan concretamente terminar con la vida de la persona que las practica, los especialistas aseguran que estas conductas pueden llevar al suicidio.