Solo aquellos migrantes que puedan acreditar que poseen los medios económicos para satisfacer necesidades básicas podrán obtener la residencia en Chile. Eso es lo que señala la Ley de Migraciones propuesta por el Ejecutivo y que fue aprobado por la Comisión de Gobierno Interior de la Cámara.

¿Qué quiere decir esto? Si el documento sigue avanzando en el Congreso y es aprobado, se convertiría en el primer país de Latinoamérica en pedir este tipo de requisitos para que extranjeros puedan acceder a una visa.

Pese a que desde el gobierno señalan que la iniciativa no tiene intención de discriminar a las personas que vengan al país, la propuesta ha sido criticada desde varios sectores.

Mientras el jefe del Departamento de Extranjería y Migración (DEM), Álvaro Bellolio, defiende que “alguien que entre dos a cuatro años no logra tener trabajo al menos esporádico o tener ingresos sobre la línea de pobreza, por normativa internacional, no demuestra arraigo”, el secretario de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes de Chile, Rodolfo Noriega cree que apunta a desincentivar la llegada de migrantes.

“Hay una política estructural que vemos y que hoy ya se aplica y que tiende a desincentivar la solicitudes de residencia en el país”, sostiene Noriega en Publimetro .

En la misma línea, aclara que “no estoy en contra de que se pidan requisitos. Lo que no puedes hacer es cerrarte solamente a una cuestión económica”.

Incluso, Noriega expone un ejemplo concreto: “Una persona que sea madre jefa de hogar que tenga dos o tres niños chilenos y que no puede acreditar dineros para su residencia, no puede acceder a los subsidios de vivienda. ¿Qué vamos a hacer con ellos?”.

En tanto que desde el mundo académico, también cuestionaron la medida. Eduardo Thayer, sociólogo y académico de la Cátedra de Migraciones y Racismos Contemporáneos de la Universidad de Chile, alerta de que estos requisitos que se impondrían a migrantes podría llegar a poner en conflicto acuerdos con países vecinos y podrían aumentar las situaciones irregulares.

“En la región hay un acuerdo de residencia Mercosur, del cual Chile forma parte, garantiza residencia al menos temporal por dos años sin requisitos, con posibilidad de optar a la permanente”, recuerda el sociólogo, quien añade que “hay un criterio que se está contraponiendo”.