Una inesperada muestra de apoyo recibió esta tarde la alcaldesa de Maipú Cathy Barriga, quien fue sancionada con el 10% de su sueldo por Contraloría por realizar el peligroso “Kiki challenge” en un auto fiscal.

“Lo que me parece es que la Contraloría podría estar preocupada del robo a manos llenas, del litio que estamos a punto de perder, de los sesenta y tantos niños muertos en el Sename este año en el Gobierno que defiende a la infancia, en vez de estar concentrado en 23 segundos de baile de una alcaldesa”, afirmó la parlamentaria del Frente Amplio Pamlea Jiles.

“23 segundos de un baile ¿valen la pena este grado de preocupación de la Contraloría?”, pidiendo directamente “ser más sororos” con alguien como Barriga. “La alcaldesa va como avión y aparece un repentino acuerdo patriarcal para cerrarle el paso a una mujer que se ha destacado en política y que probablemente podría ser una candidata presidencial”.

Diferenciándose de Jiles, la diputada Claudia Mix (Poder), también del Frente Amplio, respondió a las recriminaciones del también parlamentario Joaquín Lavín León, esposo de Barriga, que acusó “persecusión” en contra de la alcaldesa. “Él debe también cumplir la labor fiscalizadora y no perder la objetividad a la hora de aplicar la ley cuando se trata de su esposa”, aseguró.

Por su parte, Pablo Vidal (RD), también diputado por Maipú, dijo entender a Lavín “en su posición de marido esté preocupado, pero es un conflicto de interés. Me parece impropio que él venga a defender a la alcaldesa en esos términos cuando lo que tiene que hacer es lo mismo que estamos haciendo nosotros: fiscalizar el actuar de los alcaldes de las comunas a las que representamos”.