Según el libro “Alzheimer: El Chile Olvidado” de los periodistas Nicolás Labra y Nicole Pulgar, en Chile 90 mil personas padecían de Alzheimer durante el año 2015 y se espera que para el 2025 esa cifra suba a 300 mil, más que triplicándose los casos de esta enfermedad mental.

Carlos Schafer, terapeuta en el Par Biomagnético, cuenta que, de acuerdo con un Reporte Mundial de Alzheimer 2010, en América Latina los tres países con mayor número de casos de esta enfermedad -que afecta a los ancianos- son Uruguay, Argentina y Chile.

“Una de las razones para explicar esto es el aumento de las expectativas de vida de la población, donde organismos como la ONU aseguran que para el período 2025-2030, Chile estará entre las seis naciones del mundo que liderarán dicho fenómeno”, señala Schafer.

Asimismo, entre los factores que favorecen el desarrollo de esta enfermedad se encuentran la genética y los hábitos de la persona. Y si bien lo primero no es modificable, indica el terapeuta en Biomagnetismo, se recomienda una buena educación a temprana edad.

“Lo anterior, de manera de propiciar la práctica de hábitos de alimentación equilibrada que eviten la hipertensión, el colesterol alto y la obesidad, todos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar Alzheimer cuando el individuo supere los 60 años. También es importante mantener una vida activa física y mentalmente, evitando el sedentarismo”, expone Schafer.

Sin embargo, una de las grandes dificultades para enfrentar en forma exitosa esta enfermedad, es diagnosticarla a tiempo. “Los síntomas iniciales pueden confundirse con otras afecciones y su diagnóstico correcto llega tardíamente, cuando está muy avanzada y ya no hay muchas posibilidades de revertirla o detenerla”, admite el profesional que también es mentoring en Manejo Emocional.

No obstante, actualmente se cuenta con métodos complementarios e integrativos que pueden ayudar en el caso del Alzheimer y otras afecciones mediante la terapia del Par Biomagnético. “Se usan imanes de potencia mediana para detectar y corregir alteraciones del organismo que podrían desencadenar enfermedades. Encontrando la etiología, es decir, el origen de los síntomas”, explica el experto.

Al someterse regularmente a este tratamiento, “es posible detectar afecciones presentes y detectar alteraciones que podrían provocar enfermedades en el futuro de la persona, como es el caso del Alzheimer”, recalca el terapeuta en biomagnetismo.