Nadie está a salvo del peligro de la intoxicación que afecta a las zonas de Quintero y Puchuncaví. Prueba de ello son dos peritos de la Policía de Investigaciones (PDI) que sufrieron diversos síntomas de malestar tras revisar instalaciones de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap).

Todo ocurrió entre los días 25 y 26 de agosto, cuando miembros de la Brigada de Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente (Bidema) llegaron hasta la empresa para tomar “muestras desde dichas dependencias, las cuales incluyeron el sector en remodelación y ampliación, muestras referidas a los líquidos contenidos en las piscinas de ambos sectores”.

Lo anterior, según consta en un oficio firmado por el jefe de la Prefectura de Viña del Mar, Delfín Olguín, la que apunta a una presunta responsabilidad de Enap, según consigna La Tercera.

El texto continúa señalando que tras las pericias se “dan cuenta de la caracterización del producto levantado y presencia de hidrocarburos volátiles”.

En el mismo informe se detalla que al finalizar el trabajo en el lugar “personal de esta brigada especializada, mientras regresaba a Santiago, presentaron malestar asociado a intoxicación por gases”.

Esto obligó a las subcomisarios Alicia Saavedra y Macarena Muñoz a concurrir al Hospital de Carabineros, donde “se acreditó a través de certificado de atención de urgencia sintomatología coincidente con la de personas afectadas en Quintero”.

El informe fue enviado por la propia PDI de Viña del Mar a la Corte de Apelaciones local, para dejar constancia de las diligencias de la Bidema, luego de que dieran a conocer los efectos de la contaminación registrados en Quintero y Puchuncaví.

Por otra parte, en el mismo documento, se informa que el 29 de agosto, el personal de la PDI tomó declaración en calidad de testigo a un fiscalizador de la Superintendencia de Medio Ambiente. En la oportunidad señala que “conforme a los antecedentes recabados, observados y percibidos, circunscribió la emanación de un olor intenso desde el sector piscinas de estanque de Enap”.

Descripción que coincide con lo declarado por una funcionaria de Quintero del área de Medio Ambiente, encargada de las mediciones de gases.

Pero ENAP no fue la única empresa que salió al ruedo. En el documento también se detallan las declaraciones que se tomó a trabajadores de Oxiquim y Gasmar, quienes dijeron que “percibieron en el ambiente un olor nauseabundo que les provocó malestar y debieron ser retirados de sus lugares de trabajo”.

“Las muestras levantadas en Gasmar y Oxiquim y un camión de Nexxo, el cual realiza labores de mantención en los estanques de ENAP, registran la presencia de una mezcla de hidrocarburos aromáticos compatibles con compuestos derivados del petróleo“, concluyó el informe.

Junto a lo anterior, se sumó la evidencia encontrada en el circuito cerrado de vigilancia de Oxiquim, en las que se ven a un camión que realizaba vertimiento de material el 21 de agosto, exactamente a las 19:21 horas, en el sector piscina de ENAP. Esto coincide con la emanación de olores que fueron advertidos por operadores de la empresa.

Finalmente, la Seremi de Salud llegó hasta las dependencias de las empresa Nexxo para tomar declaración a funcionarios que participaron en el proceso de limpieza y encargado del proyecto, quienes “fueron coincidentes en que el material extraído de los estanques era dispuesto en las piscinas de separación por instrucción de ENAP”.