Una caótica jornada fue la que se vivió la mañana del miércoles durante la sesión del concejo municipal de Maipú, cuando las cosas se salieron de control y terminó suspendida por la alcaldesa, Cathy Barriga, luego de increpar a gritos por el micrófono al concejal Ariel Ramos (PC), mientras barras a favor y en contra les aplaudían y/o pifiaban.

Todo se inició cuando Barriga fustigó a Ramos por haber criticado el programa “Médicos a domicilio”, que acerca la atención de salud a las casas de las personas, y los ánimos se encendieron aún más cuando, en medio del diálogo, aparecieron estudiantes que comenzaron a abuchear y cantar que “hay plata para peluches y no para estudiar”. Fue en medio de ese barullo que finalmente Barriga le terminó gritando a Ramos que era un “poco hombre”.

– ¿Cuáles son tus impresiones sobre la forma en que terminó el concejo? 

– La verdad es que es lamentable. Ayer teníamos muchos puntos que discutir, algunos iban en directo beneficio de las comunidades maipucinas, y lamentablemente por el mal manejo político de la alcaldesa no se pudo llevar a cabo la sesión. Ella parte el primer punto, que es de las cuentas y donde tiene que informar de las cuestiones relevantes que ha hecho como presidenta del consejo, y en vez de eso, lo que hizo fue increparme a mí acerca de unos dichos sobre el programa de Médicos a domicilio y que me encargué de aclarar en el concejo anterior. Ayer teníamos que aprobar una nueva tarifa de derechos de aseo, un pago que tienen que realizar semestralmente los vecinos donde venía incluso una rebaja para ellos, entonces temas como esos quedaron sin aprobarse dado el mal manejo político de la alcaldesa en llevar la sesión. Ella por lo general va muy poco a las sesiones del concejo, es la que peor asistencia tiene de los once miembros y esto es una práctica reiterada. Ella en las últimas sesiones ha llevado una barra, personas que van directamente a aplaudirla, de hecho ayer cuando llega la reciben entre aplausos, entonces la verdad es que ella tiene bastante responsabilidad en cómo se están llevando hoy día las sesiones del concejo.

– ¿Es una práctica común que lleguen distintas barras?

– Lo de las barras está directamente ligado a la alcaldesa, ella ha tomado esta decisión desde los primeros concejos. De hecho ellos ingresan por la misma puerta que ella, y del otro lado lo que hay no son barras, sino que son distintos grupos que la única forma que tienen de encontrar a la alcaldesa y de poder hacer sentir su malestar y poder pedir una reunión es en las sesiones del concejo. La alcaldesa por lo general no realiza mucho trabajo en terreno, no va a las organizaciones sociales, no se reúne con dirigentes, y de ahí que se generen estas manifestaciones de manera espontánea en las sesiones del concejo municipal.

– ¿Cuál es tu postura ante el programa de médicos a domicilio? 

– Nosotros siempre hemos tenido una postura crítica del programa, de hecho varios puntos se han rechazado por concejales y concejalas, y esto es porque se trata de una inversión bastante fuerte, estamos hablando de cerca de $2 mil millones en esta iniciativa que realiza una entidad privada que provee los profesionales que van a atender a domicilio.

Nosotros somos contrarios al lucro no solo en educación sino también en salud y creemos que esta es una inversión poco eficiente. Lo que deberíamos hacer es algo que ya están haciendo otros municipios como Recoleta, en el programa “Salud en tu Barrio”, donde llevan a los médicos de los Cesfam a atender en las sedes sociales de las juntas vecinos. Incluso si es que hubiera algún caso de alguna persona con movilidad reducida, menor de edad o adulto mayor, ahí cabe la posibilidad de ir a atenderlos a su domicilio, ya que no se incurriría en un mayor costo. Estos funcionarios se financian con la planilla regular de cada municipio y no se tiene que incurrir en ningún contrato con una empresa. La otra crítica que hice yo fue de cómo un programa tan costoso no fue capaz de atender casos de urgencia, porque se nos comentó de una persona que estaba muy mal de salud, llamaron a Médicos a Domicilio, lamentablemente no pudo tener una atención oportuna y falleció. De ningún modo nosotros estamos culpando al programa del deceso, pero el punto es que sí esperábamos que una iniciativa que tiene tanta inversión pudiera abrirse a la posibilidad de atender esos casos de emergencia, esa es la controversia que se generó en el concejo antepasado.

– ¿Qué te dijo la alcaldesa cuando fue increparte?

– Se molestó porque no la tomé en cuenta. Nosotros tenemos un protocolo para llevar las sesiones del concejo y cuando alguno de nosotros no lo ha respetado o ha dicho algo que no corresponde en relación al punto que estamos tocando, ella pide orden y de esta manera volvemos al punto que tenemos que dar la discusión. Por lo tanto si ella quería increparme por alguna opinión, tenía que hacerlo en el punto “Varios”, que es el último punto de la tabla, y por esa razón no estuve disponible para entrar en ese debate. Dado que no la tomé en cuenta, se acerca a mi puesto y me increpa por lo mismo, me trata de “poco hombre”, etc y está muy molesta porque no había contestado a su emplazamiento. Entonces yo le respondo que es un punto que ya está plenamente aclarado, y que no correspondía que yo me refiriera a él en la sesión y que apuráramos el resto de los puntos de la tabla.

– Varias sesiones del concejo han sido bien polémicas y comentadas por salidas que ha tenido Cathy Barriga. ¿Cómo evalúas su forma de ejercer su liderazgo?

– La verdad es que es bien complicada. Por lo general, no toma en cuenta las opiniones del resto y cuando tenemos una observación o una opinión distinta, inmediatamente cree que es un ataque personal. Por otra parte, el concejo está dividido en comisiones de trabajo y varios concejales tenemos presidencia de comisión y responsabilidades en la fiscalización. Y al parecer a ella no le gusta que fiscalicen ni su actuar ni el del municipio, pese a que esto está expresamente señalado en la ley de municipalidades. Nosotros como concejales tenemos nuestro rol fiscalizador que hemos estado ejerciendo de buena manera tanto en los concejos como al acudir a Contraloría, que nos ha dado la razón en más de una oportunidad.

– ¿Cómo evalúas los pronunciamientos de Contraloría que la han condenado? 

– Yo creo que aquí ninguna autoridad municipal está por sobre la ley, contra lo que haga una institución seria y nos guste o no, los fallos que esta institución emane tienen que ser acatados por nosotros.

– En ese sentido, ¿tu principal crítica iría hacia el personalismo de la gestión de la alcaldesa? 

– Claro, ella tiene que entender que esto se trata de un gobierno comunal, que acá las decisiones no las toma ella sola, que el concejo tiene un rol fiscalizador, resolutivo, porque somos nosotros los que aprobamos los contratos y también un rol normativo, en tanto nosotros como una especie de legisladores locales, en la confección de las ordenanzas municipales. Por lo tanto, se hace necesario que ella tenga eso en consideración y tener un diálogo más abierto no solo con los miembros del concejo sino también con los distintos integrantes de la sociedad civil que hoy no se están viendo representados en la administración de la alcaldesa UDI.

– La gestión en Maipú se ha vuelto una de las más llamativos. ¿Cómo la evalúas tú en contraste con los alcaldes anteriores, que han estado involucrados en casos graves de corrupción como Christian Vittori o Alberto Undurraga?

– Como habitante de la comuna, hay que decir que ninguna de las últimas gestiones ha sido brillante, muchas de ellas se han visto inmersas en casos de corrupción, y eso obviamente es condenable. Lo que sí, yo creo que antes había una disposición distinta de las autoridades comunales de tener una mayor apertura de la comunidad, de implementar políticas de participación comunal, por ejemplo. Ahí yo haría el contraste. Hoy día no existe una gestión política pública de participación comunal de ningún ámbito, solamente es lo que se ha hecho en algunos programas particulares en base a algunos grupos, como Médicos a Domicilio o Fuerza de Mujer. Pero políticas de participación o políticas de desarrollo local, de fomento a la cultura y las artes no tenemos, aún cuando en los gobiernos comunales las habían con todas sus falencias, y hoy día vemos que están totalmente ausentes en la administración comunal.