“94 horas, Crónica de una infamia” es el título del libro que el ex ministro de Cultura, Mauricio Rojas, se encuentra publicitando en diversos medios por estos días. En sus 100 páginas, la publicación entrega detalles de su fugaz rol como secretario de Estado, cargo del que salió tras cuestionar al Museo de la Memoria.

“Fui demonizado”, sostuvo Rojas en entrevista con T13 durante la mañana de este jueves, tras ser acusado de negacionista, lo que en sus palabras fue lo que más le afectó: “Cuando un ser humano se siente demonizado como me sentí, uno se siente como subhumano al que se puede agredir a voluntad, ese es el proceso de destrucción que se ha experimentado, así hicieron los nazis con los judíos para deshumanizarlos y aniquilarlos, eso sentí que se estaba haciendo conmigo”, señaló.

Además de comparar su situación con la del holocausto nazi, Rojas cuestionó al Partido Comunista, asegurando que “es una máquina para hacer estas cosas, pero el resto, el que frívolamente se subió a este carro, debería ser capaz de disculparse”.

El ex ministro de Culturas aseguró que en su libro da todos los ejemplos sobre este tipo de agresión “y cómo va derivando en redes sociales, en este submundo muy importante y agresivo que hay que mirar y hay que denunciar, de destrucción de las personas“.

“El partido (PC) tiene un rol, pero se potencia cuando personas como José Miguel Insulza o personas de otros partidos como Yasna Provoste le ponen un sello de validación y dicen ‘este señor es negacionista’ y lo asumen sin ninguna prueba”, añadió.

Por último, Rojas dijo que si alguien “ha sentido de buena fe” dolor por sus declaraciones sobre el Museo de la Memoria “le pido sinceramente perdón, porque está totalmente lejos de mi intención y del sentido real de las palabras sacadas de un texto como Diálogo de Conversos que hace criticar toda dictadura, toda violación de los DDHH”.