Hace unos días que Selena Gomez había recibido el alta médica del hospital Cedars-Sinai Medical Center de Los Ángeles (California), pero no alcanzó a estar mucho fuera, ya que volvió a sufrir una crisis que la obligó a ser nuevamente internada.

La cantante debió volver a ingresar al recinto debido a que su bajo nivel de glóbulos blancos, el mismo motivo que desencadenó el primer episodio, persistía, lo que derivó en una “espiral emocional negativa” y en una “crisis emocional”, según detalla TMZ.

La artista de 26 años padeció una crisis nerviosa en esta segunda oportunidad, luego de que los médicos no la dejasen marchar, por lo que trató de arrancarse las vías intravenosas del brazo.

Selena Gomez, quien hace unos días había estrenado una colaboración con Ozuna y Cardi B,  recibirá terapia dialéctica de comportamiento, un tratamiento que ya conoce, ya que se se sometió a esto mismo en el pasado y que sirve para tratar diversos trastornos.

La salud de la interprete de “Bad Liar”, “Hands to Myself” y “The Heart Wants What It Wants” se sometió en 2017 a un trasplante de riñón a causa de un lupus, gracias a la donación del órgano de una amiga.