Abro Twitter. Veo que INBA es nuevamente Trending Topic. Uf pienso, qué pasó ahora. Me voy al Hashtag y encuentro un tuit del Ministro del Interior. Voy entonces al tuit que tiene el video de una brutal agresión de jóvenes a un carabinero de Fuerzas Especiales que yace en el suelo boca abajo y recibe patadas en todo el cuerpo. Tremendo. Violento. Tristísimo. El texto del tuit de Chadwick dice lo siguiente:

“Indignantes imágenes al interior del INBA la semana pasada en las que un carabinero es agredido brutalmente. Hubo 6 detenidos e Intendencia presentó querella. Carabineros cuenta con todo el respaldo del Gobierno !! Urge aprobar #AulaSegura para erradicar a estos violentistas”.

Pasé de la impresión por tamaña agresión, a la rabia de ver cómo un Ministro de Estado tuitea con total irresponsabilidad frente a una situación gravísima, preocupante y poco común a nivel nacional. Un tuit que por su tono pareciera una reacción casi espontánea frente a la sorpresa de una noticia recién conocida. Pero con sorpresa constato que el video en cuestión es del 2 de octubre, es decir de hace nueve días atrás. O sea, no es que otra vez en el INBA hayan ingresado fuerzas de carabineros, es un registro del hecho que ya conocimos hace más de una semana.

No puedo creer que el principal responsable del gobierno interior y seguridad pública, decida volver a caldear los ánimos con esta publicación que no se esmera mucho en aclarar que no es un nuevo episodio. Honestamente, no se si es consciente del problema que vive esa comunidad educativa, y cómo con esta publicación, hecha primero por el Alcalde de Santiago, afecta a los mismos estudiantes y docentes del INBA que dice buscar “proteger”. Porque nadie quiere ver a su colegio siendo TT por esta causa. Y menos dos veces por el mismo hecho.

Imposible no pensar que esto se debe a la necesidad de justificar el proyecto de ley Aula Segura que la comisión de Constitución, Legislación y Justicia del Senado rechazó por vicios de inconstitucionalidad. Particularmente porque no resguardaría el debido proceso. Este hecho, advertido previamente por varios abogados constitucionalistas, no solo provocó las declaraciones correspondientes de la ministra Cubillos, sino también tuits y cuñas del mismísimo Presidente Piñera desde su gira oficial por Europa. Lo hizo en términos muy duros y que, por lo visto, marcaron el tono para que el ministro hoy vicepresidente, tomara la posta.

Si de contenidos se trata, el tuit del ministro “induce a error”, porque la aprobación de Aula Segura no solo no garantiza poner fin a este tipo de situaciones en los escasos liceos en que lamentablemente han ocurrido, sino que no aplica para agresiones a carabineros, para lo cual por lo demás, ya existe ley vigente con sanciones y penas claramente establecidas. Es decir, un show. Pero ya hoy temprano leí que va otro proyecto para endurecer este tipo de delitos. Era que no.

Nadie quiere ver a sus hijos, nietos o sobrinos en situaciones como esta. Y no quiero imaginar la impotencia y sensación de injusticia que puede sentir la familia de ese carabinero, probablemente poco mayor que los estudiantes, que es pateado en el suelo mientras ejerce sus funciones. Y también entiendo perfectamente que la mayoría de los miembros de esa comunidad escolar sientan rabia, pena y ganas de terminar con el problema de la violencia y los inexplicables destrozos de una vez. Y es por lo mismo que me parece tan poco serio que desde el gobierno se nos quiera hacer creer que con la aprobación de un proyecto de ley eso va a suceder.

Aprendí de mi querido abuelo materno, que las instituciones y las leyes no son para actuar como lo hace una persona legítimamente afectada por una situación que lo daña. A ministras, ministros y autoridades en general les corresponde responder a este problema con las mejores herramientas que cuenten para el caso y sin duda, no es la vía legislativa la más efectiva ni eficiente en primer término para un caso como este. Pero en Chile parece ser que tenemos la falsa ilusión de que el anuncio de una ley funciona como el Mentolatum: que sirve para todo y que a corto plazo podremos aplicarla “con el máximo rigor”.

El Poder Ejecutivo cuenta hoy sin necesidad de mayor demora con herramientas para abordar multisectorialmente situaciones tan complejas y graves como estos hechos de violencia. Pero parece que es más tentador el sensacionalismo. Y las imágenes nos afectan, y nos asustamos, porque además de tanto verlo nos da la sensación de que es una situación similar a una epidemia, que si no está en el colegio de nuestros hijos, en cualquier momento se aparece como la peste.

Y afortunadamente no es así. No todavía y estamos a tiempo para trabajar para que nunca lo sea. Pero para ello hace falta autoridades que no se tienten con lo fácil que es conmocionar a la opinión pública con una situación dramática. Si no que se aborde inmediatamente con las herramientas que se cuentan, y que sobre todo se definan estrategias a corto, mediano y largo plazo desde un enfoque sistémico y multisectorial.

Nadie en su sano juicio va a defender ni a justificar la imagen del video. Es más, yo la condeno y me hace preguntarme qué medidas debiésemos tomar ya. Porque no considerar que “Aula Segura” es la solución a aquello, no nos hace defensores de la violencia, ni de la falta de disciplina. Y por el contrario, me parece que las declaraciones del Ministro del Interior crean falsas expectativas con afirmaciones que él mismo sabe que no son efectivas.

Es curioso que en el recién ingresado proyecto de ley de Presupuesto 2019, el  programa de convivencia escolar es rebajado en un 16%. Lamentablemente esta notable contradicción solo hace confirmar la sensación de que, mucho más que una medida efectiva para reducir la violencia, Aula Segura es una fórmula eficiente para atemorizar, hacerla parecer como solución y a quienes se opongan como indolentes. No es así. Pero ahora entonces nos toca demostrarlo con argumentos, experiencias probadas y sobre todo con propuestas concretas.