Me detuve a leer el programa de gobierno del candidato a la presidencia de Brasil, Jair Bolsonaro para ver si al leer sus propuestas algunos de mis temores se disipaban. Lo primero que encuentro es la frase: “Brasil sobre todo/Dios sobre todos” y a seguir la cita bíblica “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Brasil es un Estado Laico desde la publicación del Decreto 119-A en el año 1890, donde la iglesia deja de intervenir en el Estado y pasa a existir libertad de culto, algo que, aparentemente, el candidato Bolsonaro no lleva en consideración al elaborar su programa de gobierno.

Familia, propiedad privada, marxismo cultural, foro de Sao Paulo, corrupción, ideología y la pérdida de los colores de la bandera es la tónica del Programa de Gobierno.

En las 81 páginas del Programa de Gobierno del candidato Bolsonaro, y a pesar de su preocupación con la familia, la palabra mujer aparece citada una única vez y en un gráfico sobre víctimas de violaciones. No hay absolutamente nada en su programa sobre políticas para mujeres, prevención de violencia o feminicidios. Cabe recordar que en Brasil 135 mujeres son violadas por día y en 2016 fueron asesinadas 4.657 mujeres.

Las mujeres, en el programa del candidato Jair Bolsonaro no son sujetos que merezcan ser consideradas en un plan de gobierno.

No hay ninguna mención a los Derechos Humanos en el programa de gobierno del candidato Jair Bolsonaro, como tampoco se menciona algo sobre racismo, discriminación o hacia leyes que favorezcan la comunidad LGTBI, al contrario. Lo que hay es algo sobre una cierta “sexualización precoz” en las escuelas que él, con su programa de gobierno, pretende terminar.

El medio ambiente, así como la ecología no son abordados en el programa del candidato.

Sin duda hay mucho más en el programa de gobierno de Jair Bolsonaro. Hay algunos temas sobre reducir impuestos, introducir una nueva libreta de trabajo verde/amarilla (la actual es azul) donde el joven que empiece a trabajar podría decidir si opta por integrarse a la leyes actuales o solo a su contrato con el patrón y un nuevo sistema de jubilación, similar al modelo chileno. 

También está en su programa de gobierno la necesidad de que los brasileños tengan más armas en sus casas porque según sus argumentos es estadísticamente probado que mientras más armas hay, menos crímenes se cometen.

En 2017, fueron asesinadas  63.880 personas en Brasil. 175 muertes diarias.

Jair Bolsonaro me muestra con su programa de gobierno que cada uno de mis temores estaba bien fundado y que la realidad puede ser aún peor que lo imaginado.

Un país no se construye sin derechos y la paz no se alcanza sembrando miedo.


Psicóloga