Un gran aliado de Jair Messias Bolsonaro en su lucha por ser presidente de Brasil han sido los grandes capitales del gigante latinoamericano. En medio de la corrupción desatada en el país, los mercados apostaron por el ultraderechista de tinte fascista como la mejor expresión de sus intereses.

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La privatización de las empresas públicas, el aumento de la edad de jubilación y toda la política económica en manos de un “Chicago Boy” como Paulo Guedes provocaron esta confianza. Pero tal como la dan, también la pueden quitar en un abrir y cerrar de ojos.

Anoche, Bolsonaro estuvo en la TV abierta en una difundida entrevista, donde sorprendió al aclarar que no privatizará todas las empresas públicas. Específicamente, la petrolera Petrobras y la energética Eletrobras. “No podemos dejar un insumo estratégico como la generación de electricidad en manos de capitales extranjeros”.

Entonces afloró su discurso nacionalista, que confirma que la base de apoyo real de Bolsonaro son los sectores militares de Brasil. Apuntó duramente contra las empresas chinas que estarían expectantes a una privatización desatada. “¿Vamos a dejar nuestras energías en manos chinas?”, se preguntó.

Otra sorpresa para los mercados fue el anuncio de que no hará una reforma previsional tan radical “como se esperaba”. Si inicialmente había anunciado el cambio de edad de jubilación de 60 a 65 años, ahora dijo que sería un tema gradual: “Lo que hay que hacer es ir de a poco. Primero lo llevamos a 61 años y después se irá aumentando”.

En la entrevista, además, Bolsonaro contó respecto de las conversaciones que ha tenido con Paulo Guedes respecto a diversos temas, como la deuda pública que afecta a Brasil. Sus frases revelan su excesiva confianza en el “Chicago Boy”, así como su desconocimiento de los temas específicos de economía.

“Nosotros vamos a reducir los impuestos a los empresarios. Si conseguimos desburocratizar (la economía) se podrán aumentar empleos y con eso la base de la recaudación”, afirmó Bolsonaro. Y siguió con la conversación con su colaborador: “La cuestión es que pagamos un Plan Marshall por año en intereses. Entonces le pregunté a Paulo ¿como hacer para negociar con el mercado? Yo no soy economista. Pero él me dijo que se podía”.

Lo que no se hizo esperar fue la reacción de los mercados. Apenas dijo esto en la TV, la mañana brasilera amaneció con una caída directa de la Bolsa de Sao Paulo en 2,79%. Lo mismo la estatal Eletrobras que se desplomó un 12% tras anunciarse que no será privatizada.

Pero la economía no fue el único tema tocado por Bolsonaro en la polémica entrevista, ya que volvió a dejar en claro su autoritario estilo que impondrá si es electo presidente. Aseguró que mandará a la cárcel al Movimiento de Trabajadores Sin Tierra por ser “terroristas” y que no permitirá que fiscales que quieran proteger el Amazonas se interpongan en su camino. De hecho, aclaró que dejará de existir el Ministerio de Medio Ambiente.