La legendaria actriz, productora y activista norteamericana, Glenn Close, con cuarenta y cuatro años de carrera artística y seis nominaciones al Óscar, llega a Chile con el film La Esposa, del director sueco Björn Rung (Happy End, Daybreak). Su exquisita y poderosa interpretación, constituye la carta favorita de los críticos para lograr la estatuilla dorada.

En la película, basada en la novela homónima The Wife de Meg Wolitzer (2003), Close es la fiel y abnegada cónyuge del escritor Joe Castleman (Jonathan Pryce), quien recibe un llamado de Estocolmo anunciándole que ganó el Premio Nobel de Literatura.

La exitosa prole está compuesta por su hijo David (Max Irons), un aspirante a escritor que ansía hasta las entrañas conocer la opinión de su padre sobre su trabajo y una hija que está a punto de convertirlos en abuelos. Esta fotografía de familia ideal de intelectuales se verá profundamente agraviada a lo largo del film, cuando el espectador observe los roces y miradas de desilusión e hipocresía entre sus protagonistas y del mundo literario que los rodea.

Los diversos flashbacks que se aprecian en la cinta son claves en aportar innumerables antecedentes y argumentos para entender las razones de esta relación marital tan tensa y tóxica. Entre ellos, se señala que Joan Castleman (Glen Close) era una aspirante a escritora en la década de los ’50 (el papel lo interpreta Annie Starke, hija en la vida real de Close), quien observa en primera fila lo extraordinariamente difícil que era para una mujer de esa época ser considerada una novelista respetada, leída y con éxito.

Esta historia se complica aún más con la llegada del escritor Nathaniel Bone (Christian Slater), quien quiere a toda costa escribir la biografía del Joe Castleman y sabe que su esposa es una figura clave para conocer su verdadera historia.

El guión de Jane Anderson y la dirección de B. Runge logra capturar ese ambiente extremo que devela poco a poco el cinismo y el misterio entre ambos, todo esto  acompañado de múltiples resentimientos y afectos contradictorios.

La poderosa y madura interpretación de Glenn Close se demuestra en cada secuencia. El espectador podrá disfrutar, en breves minutos, como la actriz pasa de una escena exigente y dramática, con una explosividad pura a otra, en plena contención, en donde los primeros y primerísimos primer planos de Runge la destacan en todo su esencia.

Ella logra lo que se podría considerar la micro actuación, con gestos en la comesura de su boca, el levantamientos de una de sus cejas y la enorme expresividad de sus ojos, casi posesivos e hipnóticos. Su magistral registro logra que el espectador acierte a lo que ella está pensando y sintiendo en esos momentos.

La Esposa es una película imperdible que debe verse y observar cada detalle de principio a fin. Eso sí, los espectadores tendrán que ambientarse a su complejidad, la crueldad de sus personajes y su múltiples emociones. No obstante, se encontrarán con geniales momentos de humor negro y existencialista, muy propio del cine europeo, especialmente, el sueco. Es una película exigente, pero que transcurre rápido y te deja con la sensación que tiempos atrás, no son siempre los mejores.

Feminismo

Tras el estreno de la película La Esposa, su protagonista, Glen Close afirmó en una de sus entrevistas que ésta “encaja de lleno con el movimiento global feminista, #MeToo”.

La actriz sostuvo que el guión le llegó hace cuatro años y explicó que “lo leí muy rápido y supe de inmediato que quería hacerlo…no tuve dudas al decir que sí, pero el personaje me suscitaba muchas preguntas”.

En tanto, su hija Annie Starke dijo que “las estrellas se han alineado con nosotros, ha sido realmente misterioso”. En ese sentido, agregó que “es una película realmente apropiada para la época. Creo que ambos sexos se van a beneficiara del mensaje”.

“La cinta la terminamos de rodar hace más de un año, cuando el movimiento #MeToo no había germinado. Supongo que las cosas suceden cuando tienen que suceder. Ahora mismo la historia está resonando en todas partes”, manifestó la guionista Jane Anderson.

¿La séptima es la vencida?

Glenn Close ha sido nominada en seis ocasiones para los Óscar, sin obtener ninguna. A continuación, las actrices que lograron la ansiada estatuilla:

1983: The World According to Garp (mejor actriz de reparto) lo obtuvo Jessica Lange con Tootsie

1984: Reencuentro (mejor actriz de reparto) lo obtuvo Linda Hunt, con El año en que vivimos en peligro

1985: El Mejor (mejor actriz de reparto) lo obtuvo Peggy Ashcrof,  con Pasaje a la India

1988: Atracción Fatal (mejor actriz) lo obtuvo Cher con Hechizo de Luna

1989: Amistades Peligrosas (mejor actriz) lo obtuvo Jodie Foster con Acusados

2012: Albert Nobbs (mejor actriz) lo obtuvo Meryl Streep con La Dama de Hierro