Durante la última semana de octubre o a inicios de noviembre, el Gobierno presentará su reforma en materia de pensiones. En este contexto, cuando faltan pocas semanas para que el proyecto ingrese al Congreso, ya se conocen algunos adelantos de la propuesta de Sebastián Piñera.

La iniciativa ya tiene algunos puntos definidos, como el incremento del 42% para el Pilar Solidario con cargo fiscal y los incentivos para postergar la edad de jubilación. También se conoce el aumento del 4% a las cotizaciones obligatorias con cargo al empleador y la posibilidad de que más actores se sumen la administración del ahorro previsional obligatorio.

Sobre el último punto existen dudas: una de las alternativas para su implementación es que los cuatro puntos porcentuales de cotización adicional sean administrados por entidades diferentes a las AFP, como cajas de compensación o compañías de seguro. Sin embargo, la propuesta permitirá que las personas decidan dónde administrar dicha cotización extra y una de sus opciones será optar por nuevas entidades.

No obstante, la administración de la cotización adicional tendría un costo asociado para los nuevos actores del sistema. En este escenario, un estudio realizado por la Asociación de AFP (AAFP), por petición del El Mercurio viene a advertir que si se elige una nueva administradora diferente a una AFP, el ahorro acumulado por un afiliado joven “podría ser hasta 8,4% menor al momento de jubilarse”, según consigna el artículo.

Esto, debido a que un mayor costo de administración de un afiliado con el ingreso mínimo supuestamente implicaría un menor ahorro de $5,2 millones menos al final de su vida laboral. El mismo estudio, diseñado por una de las partes interesadas en administrar los fondos, sostiene que la brecha sería mayor en caso de que el afiliado cotice por la renta tope imponible (78,3 UF), ya que el menor ahorro ascendería a $38,9 millones.

Del mismo modo, la AAFP analizó el escenario en caso de que una nueva administradora mantenga la comisión promedio de las AFP (o,5% anual sobre el total de los fondos) y concluyó que un afiliado joven tendría un ahorro 3,2% menor al momento de pensionarse.

Una de los aspectos que destaca el análisis es que las AFP no cobrarían un valor adicional por la administración de los aportes adicionales a las cuentas de capitalización individual de sus afiliados. Hoy, la ley permite cobrar una comisión porcentual de la remuneración imponible del trabajador, por el 10%.

“Las empresas deberán administrar el mismo número de cuentas que gestionan las AFP: recaudar, invertir, atender público y mantener un “encaje” para responder a la rentabilidad mínima que establece la ley. Además, deberán hacer frente a los costos regulatorios que implica la supervisión de la Superintendencia de Pensiones. Para las AFP la competencia es bienvenida, siempre que los jugadores se atengan a las mismas reglas”, señalaron desde la AAFP.