Polémica ha causado el llamado “Plan Humanitario de Regreso Ordenado” que prepara el gobierno de Chile para enviar de vuelta a los ciudadanos haitianos que se encuentren en el país hacia la isla, independiente si se encuentran en una situación regular o irregular.

Y lo llamativo es que a muchos les cuesta ver lo “humanitario” del plan. La iniciativa trasladará a los haitianos en aviones de la Fuerza Aérea, pero quienes se sometan deben comprometerse a dos cosas: Una firma ante notario aceptando la prohibición de volver a Chile por nueve años y viajar, en caso de que esté casado o tenga hijos, con todo el grupo familiar.

“La prioridad no es mandar a la persona a su país. Es una forma de deportación. No es un tema de buena voluntad”, afirmó tajante Line François, de la Organización Sociocultural de los haitianos en Chile (Oschec).

Misma opinión manifestó Rodolfo Noriega, vocero de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes, para quien el plan del gobierno es “en realidad una expulsión encubierta”.

Este miércoles comienza el proceso de inscripción para los ciudadanos haitianos quieran retornar a su país.