Durante la tarde de este martes, el general John Griffiths renunció a su cargo como jefe del Estado Mayor, es decir, el segundo mando del Ejército, debido a la investigación que la ministra en visita Romy Rutherford lleva en su contra por fraude al fisco.

Según las indagatorias, Griffiths habría hecho mal uso de pasajes aéreos entre 2009 y 2014, cuando ocupaba el cargo de secretario general del entonces comandante en jefe del Ejército, Juan Miguel Fuente-alba, y por ellos recibió una devolución de $44 millones. Fuente-alba, en tanto, por estos días enfrenta una querella del Consejo de Defensa del Estado por fraude fiscal y se le investiga por presunto enriquecimiento ilícito.

La renuncia de Griffiths se conoció luego de que el uniformado llegara durante esta jornada hasta la oficina de Rutherford en los Tribunales de Justicia, donde fue notificado de los cargos por los que es investigado. Luego, fue trasladado hasta el Batallón de Policia Militar (BPM) en el Comando de Telecomunicaciones de Ejército, ubicado en la comuna de Peñalolén, donde quedó en calidad de detenido.

Desde el Ejército se pronunciaron al respecto a través de un comunicado, en el que señalaron “lamentar profundamente la situación que afecta al General Griffiths quien, en consideración al cargo que ocupa y en un acto que refleja su compromiso con los intereses superiores de la institución, ha presentado su renuncia voluntaria al Ejército. Esta decisión no implica de su parte reconocimiento de culpabilidad en el delito que se le imputa, pero fue tomada comprendiendo que su situación procesal es incompatible con su permanencia en el servicio activo del Ejército”.