Este miércoles se conoció de la demanda que el escultor Ignacio Palau presentó contra el cantante español Miguel Bosé, y con ella, además se dio a conocer de una relación que ambos mantuvieron por más de 26 años y de los problemas que han sostenidos para llegar a un acuerdo tras el fin de la convivencia.

“Tras la ruptura de la relación y convivencia mantenida de forma ininterrumpida con Miguel Bosé Dominguín durante más de 26 años, y comoquiera que han fracasado las negociaciones previas que en su evitación se han venido desarrollando, Ignacio Palau Medina ha encargado a este despacho profesional la interposición de las acciones judiciales necesarias para la defensa y protección de sus intereses y, fundamentalmente, los de sus hijos menores”, dice un comunicado de la defensa de Palau, que fue publicado por El País.

En específico, las acciones legales apuntan en la defensa y protección de sus intereses y, fundamentalmente, los de sus hijos menores, según agrega el escrito, y con ello se refiere a los cuatro hijos que ambos han criado juntos, dos parejas de mellizos: Diego y Tadeo, de casi siete años; y Telmo e Ivo, siete meses menores que sus hermanos.

“Nacho” Palau es un escultor que ronda los 50 años y conoció a Bosé, de 61, hace casi 30 años atrás a través de amigos en común. Bosé siempre ha sido muy hermético con respecto a su vida privada, y si bien nunca oficializaron la relación, todo su círculo más cercano sabía de ella.

De acuerdo a los trascendidos, las cosas no habían andado bien el último tiempo luego de que el intérprete de “Amante bandido” se trasladó a México con dos de sus hijos.