Nuevos hallazgos van sumándose al caso provocado por la desaparición del periodista saudita Jamal Khashoggi en el consulado de su país, en Estambul. Según declaraciones de funcionarios turcos a la cadena Al Jazeera, el columnista habría sido descuartizado por el médico Saleh Al Tubaiqui, en una operación que tomó siete minutos y que habría contado con la presencia del cónsul saudita, Mohammad Al Otaibi.

Según la versión, el médico a cargo se encontraba escuchando música cuando ocurrió el descuartizamiento y le aconsejó a sus colegas que hicieran lo mismo. Todo lo ocurrido estaría registrado en una grabación. Según la web británica Middle East Eye, Khashoggi fue arrastrado desde la oficina del cónsul general a una habitación contigua, donde pusieron su cuerpo sobre el escritorio y comenzaron a cortarlo mientras aún estaba vivo.

Los gritos del periodista habrían sido escuchados por el personal del edificio y solo cesaron cuando se le aplicó una sustancia aún desconocida. Luego de ser cercano a la monarquía saudita, el comunicador se volvió un crítico acérrimo del príncipe heredero saudita, Mohamed Bin Salman. El año pasado se autoexilió en Estados Unidos y escribía columnas en The Washington Post. Solo ingresó al consulado saudita en busca de un documento para casarse, pero nunca más retornó. 

Desde entonces, Arabia Saudita ha negado todas las acusaciones y asegura que Khashoggi abandonó el consulado tras sus visita. Además, el príncipe Bin Salman dijo que permitirían que pesquisaran el consulado porque “no tenemos nada que ocultar”.

El presidente Donald Trump, quien tiene a la monarquía saudí como uno de sus principales aliados económicos, se ha pronunciado al respecto, recalcando que el príncipe le señaló que no tienen información sobre el periodista: “Acabo de hablar con el príncipe heredero, que negó por completo tener conocimiento sobre lo que ocurrió en su consulado turco”, escribió en Twitter,

CNN citó a dos fuentes anónimas para señalar que Arabia Saudita habría preparado un informe tratando de minimizar su participación en la desaparición del periodista. En el reporte se reconocería la muerte de Khashoggi durante un interrogatorio que acabó mal, desligando a la familia real de una implicación directa.

Durante la noche del lunes, la policía turca registró el consulado y se llevaron distintos elementos. En tanto, durante la noche del martes, la policía ingresó a la residencia del cónsul saudita para registrarla, aunque algunos funcionarios se negaron a abrir una “casa interior”. De hecho, en medio de la investigación, el cónsul Al Otaibi abandonó Estambul rumbo a Riad.

Según The Guardian, los funcionarios turcos señalaron que los forenses están interesados en el jardín de la residencia del cónsul, donde podrían encontrar los restos del periodista. Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erodgan, señaló que espera conocer los resultados de la investigación “lo antes posible”.