El dirigente explicó que la concentración de estos recursos en la zona costera en el primer semtestre, dentro de las 5 millas de reserva artesanal, ha impedido que las empresas pertenecientes a las llamadas 7 familias capturen el total de la cuota que el Estado les obsequió por la vía del fraccionamiento contenido en la Ley Longueira, lo cual ha generado “un negociado” que va en desmedro de los artesanales.

“Como ellos no pueden entrar a perforar en las 5 millas les venden su cuota a los artesanales para que la pesquen. El problema es que después al artesanal le compran esa pesca a un precio muy bajo, que los mismos industriales fijan poniéndose de acuerdo entre ellos. Y el artesanal no tiene otra alternativa que venderles al valor que ellos quieran, porque solo los industriales pueden comprarle ese recurso para hacer harina”, declaró Gutiérrez.

El Presidente de Sitripac dijo que esto es claramente un abuso de posición dominante, que permite a la industria tener el control sobre el precio con que producen la harina. “Esa misma harina después la venden a valor de mercado en el exterior y a la industria del salmón chileno, donde muchos de los actores son ellos mismos. Así se cierra el círculo. Por eso cuando nosotros decimos que es un monopolio no es una exageración o una consigna, es una verdad del porte de un barco industrial”.