A una semana de la segunda vuelta electoral, las empresas brasileñas que apoyan al candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro (PSL) compraron un servicio llamado “disparo masivo” a agencias de estrategia digital que utilizan la base de usuarios del propio candidato u otras para enviar cientos de millones de mensajes a través de WhatsApp en contra de la candidatura de del rival petista Fernando Haddad. Así lo reveló un reportaje del medio Folha de Sao Paulo publicado este jueves.

Se trata de una práctica ilegal, no sólo por ser una donación de empresas a una campaña electoral, sino también porque la legislación electoral prohíbe la compra de bases de datos de terceros y sólo permite e uso de listas de partidarios del propio candidato que fueron cedidos de forma voluntaria.

El medio constató que cada contrato, que establece el disparo de cientos de millones de mensajes, llega a 12 millones de reales brasileños, más de dos mil millones de pesos chilenos. Entre las empresas que contrataron estos servicios está Havan, una de las compañías que ha amedrentado más a sus trabajadores asegurando que si no gana Bolsonaro el futuro de la firma y de su trabajadores estará en riesgo.

Las agencias que ofrecen bases de datos de terceras personas, entre las que destacan Quickmobile, Yacows, Croc Services y SMS Market, entregan la información segmentada por región geográfica y, a veces, por renta. Envían al cliente informes de entrega que contienen fecha, hora y contenido disparado.

Los precios varían de 0,08 reales (15,5 pesos chilenos) a 0,12 reales (unos 22 pesos chilenos) por disparo de mensaje para la base propia del candidato, mientras que oscilan entre los 0,30 y 0,40 reales (entre 54 y 73 pesos chilenos) cuando la base es suministrada por la agencia.

Contactadas por el diario brasileño, las compañías investigadas negaron estar actuando en política en esta elección o bien no quisieron manifestarse al respecto. En la rendición de cuentas del candidato Jair Bolsonaro consta sólo la empresa AM4 Brasil Inteligencia Digital, que habría recibido 115 mil reales (casi 21 millones de pesos chilenos) para medios digitales. Según Marcos Aurelio Carvalho, uno de los dueños de la empresa, la AM4 mantiene sólo grupos de WhatsApp para denuncias de fake news, listas de transmisión y grupos estatales conocidos como “comités de contenido”. Sin embargo, según el testimonio que ex empleados y clientes entregaron a Folha, el servicio de AM4 no se restringe a eso.

Los administradores de grupos también identifican a los “perfiles influyentes”, los que apoyan muy activamente al candidato y con quienes las empresas contactan para crear más grupos y hacer más acciones a favor del candidato. La práctica no es ilegal.