En 1998, Cristián Echeverría (46) tenía 26 años y comenzaba su carrera periodística cuando tuvo que cubrir la detención de Augusto Pinochet en Londres desde Radio Chilena, cobertura por la que terminó multado con la mitad de su sueldo y suspendido de sus actividades por 15 días.

Pese a que el 17 de octubre de 1998 tenía libre y planeaba irse a Valparaíso, las cosas cambiaron con el arresto que se llevó a cabo el 16 durante la noche. “Esa jornada estuve todo el día -desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche- en la Cancillería, que quedaba en el ex Congreso, esperando a que José Miguel Insulza hablara. Si mal no recuerdo, habló recién cerca de las 5:30 o 6 de la tarde”, cuenta a CNN Chile.

Echeverría cuenta que dado el escenario y algunos cambios internos, él quedó cubriendo el puesto de editor durante la tarde-noche y a cargo del noticiero de las 23 horas.

Fue así que, entre otras cosas, debió escribir la presentación para el enviado especial en Londres, y debido a la cantidad de sinónimos y palabras similares que ya había utilizado, finalmente el texto quedó: “Vamos a tomar contacto con el enviado especial de Radio Chilena, Rodrigo Cerda, quien nos contaría mayores detalles de cómo había transcurrido el día para el ex dictador chileno Augusto Pinochet“.

En ese momento el despacho salió sin problemas, y además, otras agencias como ReutersEFE y AFP también se habían referido a Pinochet como el “ex dictador chileno”.

Sin embargo, Echeverría relata que “al día siguiente, la radio me llamó y me dijo que no se debía tratar así a Pinochet, que no se le podía decir ex dictador, que no correspondía y había que tener respeto por las autoridades”. “Y en un gran gesto me dijeron que no me iban a despedir, pero sí me sancionaron con 15 día sin goce de sueldo, que en ese tiempo era de $380 mil”, agrega.

“Fue una sanción dolorosa, no me lo esperaba de la Radio Chilena. El director de prensa me dijo que habían llamado algunos sacerdotes a la radio quejándose de ese tratamiento, y que me quedaba sin trabajo por 15 días. Para alguien que está empezando en la profesión, con un hijo pequeño, la mitad de su sueldo duele. Pero, además, me dolió el gesto que se hizo, me sentí extremadamente sorprendido y dolido”, finalizó.