Una camiseta de la selección chilena y el libro ‘El Ladrillo’, que resume las políticas económicas de los Chicago Boys, son los regalos que escogió José Antonio Kast para ofrecerle a Jair Messias Bolsonaro, líder de la ultraderecha de Brasil y candidato a convertirse en el próximo presidente del gigante latinoamericano.

La camiseta tiene una razón según Kast y es “para que durante su gobierno se acuerde siempre de Chile y de las oportunidades que tenemos en conjunto para impulsar el desarrollo de la región”.

El encuentro se producirá menos de 24 horas después de que la presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe revolviera el naipe en la coalición de gobierno, Chile Vamos, visitando al diputado y líder del Partido Social Libertal. En la ocasión, Bolsonaro se declaró admirador de Sebastián Piñera.

La reunión entre Kast y Bolsonaro -ambos representantes de la ultraderecha que van por fuera de los partidos de derecha clásicos- se producirá a las 10 de la mañana de Chile en la residencia del brasileño en Barra de Tijuca, donde abordarán temas como la estrategia digital de las campañas, propuestas económicas y coincidencias entre el modelo de desarrollo de ambos países. Según consigna La Tercera, un objetivo del líder de Acción Republicana es que Bolsonaro, una vez en el poder, esclarezca las dudas en torno a las denuncias de financiamiento irregular de empresas brasileñas a la campaña de Michelle Bachelet.

Molestia en la derecha con JVR

El viaje ayer de la presidenta de la UDI no pasó colado entre las filas de la derecha chilena, sobretodo porque la realizó en medio su campaña por seguir al mando del gremialismo, lo que la tiene enfrentada con el diputado Javier Macaya.

Es desde ese sector de donde provinieron las críticas, ya que el encuentro no se consultó ni siquiera con el resto de la directiva y el racismo y la homofobia declarada de Bolsonaro incomoda a algunos en la UDI.

Guillermo Ramírez, vicepresidente del partido, aseguró que “ninguno de los expresidentes de la UDI habría cometido ese error” y que “ir a visitar a Bolsonaro no es lo mismo que ir a visitar a Mauricio Macri en Argentina o a Iván Duque en Colombia”.