Linda Cerpa Mena, la teniente segundo de Gendarmería que denunció hostigamiento y acoso sexual al interior de la institución, acudió a la Comisión de Mujer y Equidad de Género de la Cámara de Diputados. 

En la instancia, acompañada de las diputadas Daniela Cicardini (PS), Loreto Carvajal (PPD) y la UDI Marcela Sabat, la funcionara relató los hechos vividos en Copiapó tras presentar el caso de “vulneración de género” ante las autoridades de Gendarmería.

Cerpa denunció en 2015, presentando pruebas acerca de un grupo de oficiales que mantenía un grupo de WhatsApp llamado “Club de Tobi”, en donde sus superiores la hostigaban con bromas sexuales, comentarios sobre su forma de vestir y hasta sugerencias sobre en qué posiciones la abusarían.

La teniente aseguró que son catorce los oficiales que participaban del grupo y siete quienes escribían comentarios sobre ella. Tras la acusación, la institución ha decidido reubicarlos en diferentes regiones del país: “La institución, tanto la jefatura de ese momento en la Región de Atacama, no tomó de manera seria mi denuncia”, denunció la funcionaria.

Cerpa recalcó que “ya se van a cumplir cuatro años, el sumario ha tenido nulo avance” y añadió que la institución optó por denunciarla ante la Fiscalía Centro Norte de Santiago por difundir, como pruebas, conversaciones privadas donde la denigraban.

Según informó ADN Chile, la funcionaria añadió que “este sumario fue llevado a la dirección nacional. Entonces es el ente superior (de Gendarmería) el que tendría que haber fiscalizado y haber seguido todo el conducto para que el sumario tuviera un fin”.

Además, la teniente segunda señaló que sufrió diversos hostigamientos al interior de la institución penitenciaria. Primero fue destinada junto a su esposo a la unidad de Copiapó y que luego a él lo derivaron a otra unidad, “con el único fin de que quedara sola dentro de la unidad, porque él era mi único apoyo. Lo sacan y ahí empieza mi calvario”.

Linda Cerpa señaló que era la única oficial mujer que trabajaba en la unidad y aseguró que esta situación les ha provocado “un daño familiar”. A la vez, denunció que escribió una carta a la dirección nacional y que aún no obtiene ninguna respuesta de las autoridades de Gendarmería de Chile.

Por último, la funcionaria aseguró que algunos de los oficiales acusados ya tienen sumarios administrativos por acosos a internas y a otras funcionarias en sus hojas de vida: “A nivel nacional yo no soy el único caso. Existen más casos donde hay más oficiales, hay más funcionarias a las que les han vulnerado sus derechos”, advirtió.