En entrevista con The Clinic, Isabel Parra habló del acontecer político del país y se refirió la construcción del Museo de Violeta Parra, un proyecto en que el trabajó arduamente junto a su hermano Ángel. A la vez, la hija de Violeta Parra tuvo palabras críticas hacia el movimiento de la Nueva Canción Chilena y al Premio Nacional de la Música.

“El proceso de recuperación del país lo he vivido con mucho desencanto, por ponerle una palabra suavecita. Y es una cosa generalizada, no es algo que me esté imaginando yo. No soy la única que lo ve así, por suerte. Yo diría que el resultado del plebiscito hoy ya no tiene mucho que ver conmigo”, se sinceró la artista.

A juicio de Isabel, Chile tiene grandes problemas que no se arreglan nunca: “La pobreza, la desigualdad, ahora estamos teniendo un poquito de esperanza porque se está repensando la condición de la mujer, eso alienta, claro está. Pero somos un país súper atrasado, súper conservador y partido por la mitad. Lo bueno es que nunca me va a pasar eso de quedarme indiferente con lo que pasa a mi alrededor, eso sí que no. Cualquier cosa menos eso. Entonces paso rabias, me frustro, pero son emociones comunitarias”.

Parra aseguró que los mitos respecto a su familia son infinitos: El “clan Parra”, para mí, es inexistente. No estoy en eso, no siento que ese sea “mi” clan o que “este otro” podría serlo. No lo veo así. Yo creo que somos parte de una familia con una tremenda diversidad y encuentro que eso es bueno. ¿Te imaginas que fuéramos igualitos unos a otros? Ahora, de toda esa diversidad y de toda esta forma de pensar, de ver la vida, de sentir el arte y la cultura y la cacha de la espada, también es bueno porque en los temas culturales artísticos somos más diferentes que cualquier otra”.

Además, añadió, “no nos metemos en la vida de los otros. No damos lecciones a nadie o andamos diciendo “creemos que las cosas tienen que ser así”. Simplemente, como todos, veo, opino, me gusta o no me gusta, pero no participo en meterme en la vida de otro. Ni escarbar ni en los Parra ni en nadie. Entonces esa soledad que puede ser muy mal vista, es una soledad que comparto con la mitad de la población solitaria en Chile”.

Parra destacó las celebraciones en torno a la figura de Violeta a propósito de la construcción de su museo: “Ella no tenía casa, la Viola perdió su casa y no la recuperó nunca más. Entonces tener este espacio es un logro. Son motivos y razones para que sienta profundamente que no se ha perdido el tiempo, que no nos hemos quedado sólo en la frustración”, sostuvo.

A juicio de Isabel, que costara tanto tiempo poder ejecutar se debe a que “hay una indiferencia del poder por la cultura. Creo que eso es verdadero. Siempre se ha dicho, incluso amigos nuestros, políticos cercanos se habla de la “Cosa cultural”. Durante años lo escuché. La Violeta les pasó de largo, eso fue sistemático”.

“Cuando salieron los dineros para concretar el museo yo estaba sola con un cheque y tenía que hacerme cargo. Eso es muy cruel, porque no sabía nada de gestión, yo soy cantante, compositora. Creo que de verdad han sido muy crueles. Yo soy la hija de la Violeta Parra y no puedo pedirles que funcionen como funciono yo, pero a mí me duele mucho por que yo sé, y es lo que me ha guiado, que su obra es magnífica. Tengo la certeza y siempre la tuve. Eso es lo que a mi me sostiene. Eso es lo que me da paz y es lo que da fuerzas para seguir en esta pelea”, recalcó.

En la entrevista, Parra celebró la música de las mujeres, asegurando que “eso es lo que más motiva, porque siento que tenemos pocas creadoras en Chile. O son baladistas o son folcloristas que cantan la tonada y la cueca, y sería todo. No sé por qué no ha brotado esa corriente tremenda de componer canciones espectaculares, no hay relevo, ¿cuando va a haber una Violeta Parra o una Mercedes Sosa? ¡Jamás de los jamases!”, reclamó.

“Es muy debiliucho el movimiento del canto chileno. Ahora, hay baladistas que son estupendas, que son amorosas y qué sé yo, pero que normalmente cantan canciones hechas por los hombres. Así es la realidad, entonces están metidas en todo un circuito comercial. Pero uno siempre añora una mujer que haga poesía, que cante, que toque instrumento, que se abra camino más amplio con la música y eso yo, en este momento no lo veo”, señaló Isabel.

La hija de Violeta criticó que los espacios chilenos estén tomados por los hombres: “Si tú ves el Mercurio y vas hojeando, una foto acá, el empresario acá, fotos de hombres, fotos de hombre y de repente aparece una mujer ahí destacada. Ese es el contexto permanente, en la música pasa lo mismo”.

“Los grandes grupos que funcionan son puros hombres, 14 por acá, 8 por acá, con poncho, sin poncho, viejos, enojados, disgustados, ¿y la mujer? Entonces yo no veía eso antes, pero en la medida que uno va aprendiendo más cosas y que se ha enfrentado a mundos culturales externos y ha vivido en otra parte, se cuenta que somos súper rudimentarios acá, y que las cosas no cambian. El movimiento de la Nueva Canción Chilena es un movimiento machista, yo lo digo ahora con todas sus letras”, 

Por último, la compositora recalcó que el Premio Nacional de la Música “ha castigado a las mujeres históricamente, y yo creo que lo han hecho así, con esa odiosidad que deben sentir los que no premian a las mujeres, que las descalifican. Postulo en rebeldía a eso”.