El candidato presidencial de la extrema derecha brasileña, Jair Bolsonaro, recibió este jueves la segunda visita de sus vecinos chilenos. Después de un primer encuentro con la presidenta de la UDI Jacqueline van Rysselberghe, fue el ex candidato presidencial José Antonio Kast quien viajó para reunirse con él.

Una camiseta de la Selección Chilena de Fútbol; el libro “El Ladrillo”, que relata las políticas de los Chicago Boys en dictadura; y una copia de la revista Economía y Sociedad, fundada y dirigida por José Piñera, hermano del presidente y férreo defensor del sistema de AFP. Fueron los tres regalos que Kast entregó al presidenciable durante la cita.

“Bolsonaro representa la esperanza de libertad, seguridad, desarrollo y justicia social en un Brasil que fue destruído por la izquierda”, tuiteó Kast.

Según el chileno, la reunió sirvió para “analizar cómo los recursos de la corrupción brasilera llegaban a otros países, entre ellos, Chile”. En este sentido, precisó: “Tenemos el caso OAS, que financió el avión de Marco Enríquez-Ominami, o la duda legítima de por qué Dilma Rousseff viajó a Chile por un día sin estar incluida en la agenda de la Cancillería. ¿Qué tenía que hablar con Michelle Bachelet? ¿Existieron fondos desviados desde Brasil a Chile?”, se preguntó el exdiputado chileno.

Siempre en base a los dichos de Kast, tras el encuentro, Bolsonaro aseguró que de resultar electo, se implicará para despejar las dudas existentes respecto a un eventual financiamiento de Brasil a campañas políticas chilenas, entre ellas las de ME-O y la ex mandataria Michelle Bachelet.

Tras el encuentro, Kast publicó en su cuenta de Twitter que “la derrota de la gestión corrupta del PT puede ser el comienzo de la investigación al financiamiento irregular de las campañas en nuestro país”. Y cerró: “Los amigos de Lula están preocupados”.