Luego de que una jueza de San Francisco reafirmara su veredicto contra una filial de Monsanto por un caso histórico sobre el potencial cancerígeno de su herbicida con glifosato -Roundup-, las acciones de Bayer se desplomaron en la bolsa alemana.

La jueza rebajó la condena de US$ 289 millones a US$ 78 millones contra la empresa, aunque reafirmó la conclusión del jurado que señaló que Monsanto actuó con “malevolencia” al ocultar el carácter potencialmente cancerígeno del glifosato contenido en sus productos y herbicidas (especialmente, el popular Roundup y su versión profesional RangerPro). Estos habrían contribuido “considerablemente” a la enfermedad del jardinero Dewayne Johnson, de 46 años y cáncer terminal.

La jueza Suzanne Bolanos mantuvo las conclusiones, aunque rebajó la condena de 39 millones por daño moral y económico inflingido al demandante y de otros 250 millones de castigo para la compañía. Ahora, la empresa deberá pagar la suma que recibirá directamente Johnson, de 78 millones de dólares. El demandante tiene hasta el próximo 7 de diciembre para aceptar el nuevo monto.

Los abogados del jardinero, padre de dos niños, se mostraron satisfechos porque la jueza haya mantenido los fundamentos de la sentencia, aunque consideran que la rebaja en la indemnización por parte de Monsanto es “injustificada”.

A través de un comunicado, indicaron que “reflexionarán sobre las opciones” que les presentaron para aceptar la decisión de la jueza o iniciar un nuevo proceso. En tanto, el gigante agroquímico señaló que “la decisión del tribunal de reducir los perjuicios punitivos en más de 200 millones de dólares es un paso en la dirección correcta pero seguimos pensando que el veredicto de responsabilidad y la concesión de daños y perjuicios no tienen sustento en los elementos del proceso o en el derecho”.

La empresa fue demandada por Johnson, quien utilizó los productos de Monsanto en el marco de su trabajo como jardinero en las escuelas de una localidad de California. Sin embargo, desde la empresa aseguran que su producto, que se ha comercializado por más de cuatro décadas, es utilizado en el mundo entero y es inofensivo.

En este escenario, las cifras del la multinacional alemana se derrumbaron hasta en un 10% en la Bolsa de Francfort.