Lauren McCluskey, una estudiante universitaria de 21 años, murió tras recibir un disparo de su ex novio, en el campus de la Universidad de Utah.

La joven había terminado su relación con Melvin Rowland de 37 años, con quien salió durante un mes, luego de descubrir que él le había mentido sobre su nombre, edad y antecedentes penales, ya que se encontraba registrado en la lista de agresores sexuales.

Desde el fin de la relación entre ambos, Lauren era acosada constantemente por el hombre, lo que la llevó a interponer una denuncia. Sin embargo, el pasado lunes, el sujeto llegó hasta el campus y le disparó desde fuera de su dormitorio y su cuerpo fue encontrado más tarde en un auto estacionado. Minutos después, el hombre se quitó la vida al interior de una iglesia justo cuando la policía buscaba detenerlo.

“De repente la oí gritar: ¡No, no, no!, pensé que podría haber estado en un accidente automovilístico. Eso fue lo último que supe de ella”, señaló su madre Jill McCluskey, quien hablaba por teléfono con su hija cuando fue asesinada.

Su agresor había pasado casi diez años en la cárcel, tras declararse culpable de intentar atraer a una niña menor de edad en línea. También fue formalizado por abuso sexual.

La joven Lauren estaba próxima a graduarse durante la próxima primavera y era una atleta destacada, campeona de salto en altura. Su muerte ha provocado mucha tristeza en la comunidad universitaria y el círculo deportivo donde participaba.

“Esta noticia no solo me ha sacudido a mí, sino a toda la familia del atletismo de la Universidad de Utah,”  señaló el director de atletismo, Mark Harlan.

El crimen ocurre apenas a un mes del asesinato de la golfista Celia Barquín, quien fue apuñalada en reiteradas ocasiones por un sujeto en la Universidad de Iowa State.