Durante el pasado 3 de septiembre, Joe Vasconcellos y su banda sufrieron el volcamiento del bus que los trasladaba a un evento en la localidad de Pucatrihue. El músico se fracturó tres costillas y tuvo que ser internado en el Hospital de Los Ángeles.

Durante el próximo sábado, ya recuperado, Vasconcellos planea su retorno a los escenarios en el festival Vívela del Parque Quinta Normal, aunque el susto todavía no pasa.

En entrevista con Culto, el artista sostuvo que “fue un momento muy difícil. Tengo algunos recuerdos, algunas cosas. (Esos recuerdos) van a demorar más en pasarse que lo de las costillas. El cariño popular que recibí fue algo que me permitió mantener la frente en alto, no echarme a morir. Eso me ayudó y me ayuda hasta hoy. Me dio paz”.

“Esta es una enseñanza de una dimensión impresionante y lo que nos deja es que siempre hay que andar con cinturón de seguridad. Y los instrumentos y las cosas que van en un bus tienen que andar agarradas, guardadas”, sostuvo.

Joe Vasconcellos reconoció que no usaba cinturón de seguridad al momento del accidente. “Yo andaba durmiendo, me crucé en la cuestión de guata durmiendo, y salí volando. Ese instante fue como cuando los astronautas quedan en el aire, cuando quedan flotando, y viendo en cámara lenta como todo volaba por los aires, los computadores, los instrumentos, como caían cosas encima, como se golpeaba la gente. Cuando nosotros vivimos de esto, cuando pasamos la mitad de nuestra vida sobre estos bólidos a gran velocidad, puede pasar esto”, señaló.

Desde entonces, con su equipo acordaron cambiar los horarios de viaje e incrementar los niveles de seguridad para los pasajeros y agradeció que “nosotros estamos todos enteros, algunos magullados, pero ya estamos acá; hay otras historias donde ha fallecido gente y colegas. Nosotros perdimos trabajo, pero no perdimos la vida, vamos a volver con un ritmo más moderado que el que tenemos, para honrar esta segunda vida que nos han dado”.

“Hay mucho que hacer, pero sobre todo recuperar la prudencia, bajar la locura, primero está uno, están los tuyos. A veces uno va y va y va, y le pone y le pone. Pero no: cálmate un poco. Ya no vamos a viajar más de noche, a no ser que sean distancias cortas. Y estas carreteras hay que pegarles una miradita. Hay mucha neblina, la gente quema cosas…”, añadió.

El músico reconoció que “tenemos colegas mayores de nosotros que son de la vieja escuela, de viajar todos en una van y va manejando el baterista o el bajista. ¡Eso es un delirio! ¡Eso no se hace! Eso es un suicidio, es poner en riesgo a todo el equipo, es inadmisible”.