Este miércoles la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Ley Mortinatos, que crea un catastro nacional de fetos, iniciativa que fue presentada por el gobierno en agosto pasado y que pretender revertir la situación actual, en que los fetos se registran como NN y son tratados como “restos biológicos”.

El texto reconoce la facultad de los padres para inscribir voluntariamente y poner nombre a los embriones y fetos que fallecen durante la gestación ante el Registro Civil, en un catastro especial que se crea con la normativa. Esto permitirá que las familias dispongan de los restos del mortinato, para poder darles sepultura.

La propuesta establece que “esta ley no podrá interpretarse de manera que obstaculice de modo alguno el acceso de las mujeres y niñas a los servicios de interrupción voluntaria del embarazo en los casos en que estos sean legales”. Eso, tras las críticas que despertó su anuncio entre las organizaciones y el movimiento por el aborto legal sin causales en Chile.

Durante el debate, distintos parlamentarios pusieron sus experiencias sobre la mesa e individualizaron y sensibilizaron la discusión. Entre las intervenciones, destacó la la de la diputada frenteamplista Camila Rojas (Izquierda Autónoma), quien votó en contra del proyecto y criticó que la discusión de los diputados culpabilizara a los que votaron en contra: “Votamos sin culpa”, aseguró Rojas.

La legisladora partió su discurso asegurando que se trata de un debate “difícil enmarcado en dolores personales”, por lo que llamó a la empatía. Sin embargo, apuntó que el gobierno tiene una solución para resolver ese punto sin necesidad de implementar una nueva ley. La alternativa pasaría por modificar el Reglamento General de cCementerios, el decreto 357 de junio de 1970 del Ministerio de Salud, y la norma, procedimientos y registros para las defunciones fetales y de recién nacidos -la Norma General Técnica 86 de junio de 2006 también del Ministerio de Saudi-, incorporando esta necesidad detectada y que hasta hoy no es atendida.

Rojas afirmó que el proyecto “es contradictorio en el tratamiento legal” ya que se le otorgan al concepto ‘mortinato’ unas características que chocan con los atributos que se le reconocen en su proceso inscripción y registro, que prevé la normativa. Según ella, se introducen “trampas jurídicas” que le otorgan al ‘mortinato’ “atributos propios de la personalidad establecidos por nuestra legislación civil al definir persona natural”, en referencia al la inscripción con un nombre propio. Y agregó que la nueva medida reabre “materias que han sido de reciente resolución democrática en la ley de aborto 3 causales a favor del derechos a decidir de mujeres y niñas, a favor de respetar su salud, su dignidad y su voluntad”.

“Nuestro voto no es intuitivo, pero lo hacemos con la convicción y bajo el convencimiento que en el país en que vivimos cualquier asunto -por más buena intención que tenga- puede traducirse en la restricción de derechos de mujeres y niñas, y aquí veo un riesgo inminente”, sostuvo la parlamentaria.

Rojas explicó que pese a su negativa la proyecto, presentó dos indicaciones. La primera, referida a una “discriminación” ya que la propuesta no aborda ni parejas lésbicas, ni hombres trans ni a quienes se embaracen a través de la inseminación artificial. Por eso sugieren hablar de “personas gestantes”. La segunda indicación -“la más relevante”, dijo- tiene que ver con que se considere el proyecto a partir de las 12 semanas, “para no poner en riesgo el reconocimiento del atributo de la personalidad, como es el nombre, desde la concepción”, indicó Rojas, quien agregó que esa temporalidad se define así por la legislación internacional y citó los casos de Francia (15 semanas), España (12 semanas) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que reconoce la muerte fetal desde las 28 semanas.

La diputada cerró su discurso invitando a la oposición y a los diputados de oficialismo a que la legislación cumpla con estándares internacionales y a que rechacen el proyecto tal y como esta: “Si no van a cargar en sus hombros que las mujeres y las niñas tengamos menos derechos y que esto pueda ser mal utilizado en un futuro”, cerró.