Según los datos del Censo 2017, los migrantes haitianos representan al 4,35% de la población en Chile y su distribución en la capital es un reflejo de la segregación que se vive en la ciudad. Especialmente en la Región Metropolitana, donde Independencia (31%), Santiago (28%), Estación Central (17%), Recoleta (16%) y Quilicura (8%) lideran la lista.

Mientras Vitacura concentra apenas un 0,2% de migración haitiana, en Lo Espejo esa cifra sube al 62,6%. En tanto, la categoría “otro” revela una cifra de un 7,4% en Lo Espejo y de un 58,1% en Vitacura. Lo anterior se repite a la hora de analizar la migración colombiana, que supera el 30% en Santiago y alcanza un 8% en Las Condes y un 5,7% en Vitacura. Algo similar ocurre con los migrantes peruanos.

En la categoría “otros” se encuentran personas provenientes de países como Estados Unidos, España, Alemania y el resto de Europa, además de contemplar en menor medida a quienes vienen de países como China, India, Japón y Pakistán.

Una de las razones que explica la diferencia en la distribución de los migrantes tiene que ver con las redes de contacto. En comunas como Santiago o Independencia, que tienen una tasa de migración sobre el 20%, más importante que el costo de la vivienda son las redes sociales que las personas encuentran. Otro factor importante es la cercanía a los trabajos.

La segregación de Santiago no deja afuera a los migrantes, como explicó Cristián Doña, sociólogo de la Universidad Diego Portales a La Tercera: “Los migrantes en general tienen mejor salud, son más emprendedores, y que lleguen a zonas de menores ingresos hace que las cosas positivas de la migración sean mas difíciles de lograr. Chile se vende muy bien, pero si vas a Santiago Centro y a Providencia, son un Chile muy distinto. Los niveles de ingreso de la zona oriente son más altos que la zona poniente”.

A la hora de analizar la pobreza multidimensional, que mide las carencias en educación, salud, vivienda y empleo, entre otros, según datos de la Encuesta Casen 2015, en comunas como Estación Central alcanza el 14,5%, mientras que en Puente Alto sube al 27,1% y en Santiago es de 11,6%. A diferencia, en la comuna de Providencia la pobreza multidimensional es de un 4,6% y en Las Condes de un 4,8%.

“No parten pensando qué vamos hacer con la migración y con la segunda generación, que son los hijos de los que ya llegaron, que tienen entre cuatro a 12 años, cómo hacerlos participes de una educación multicultural y más amplia”, cuestionó el especialista.