En 2016, la marea roja hizo estallar el movimiento social en Chiloé, por la paralización de la principal actividad que mueve la economía de la isla.

Unos meses antes, se autorizó un polémico vertimiento de más de 9 mil salmones descompuestos en pleno mar, razón que tiene hoy, dos años después, al vicealmirante en retiro Osvaldo Schwarzenber, ex director de la Dirección general del Territorio Marítimo y Marina Mercante de Chile (Directemar) en la mira de la justicia.

Según informa La Tercera, la fiscal Pamela Salgado de Puerto Montt resolvió formalizar a Schwarzenberg por autorizar el polémico vertimiento frente a las costas de Punta Corona.

El inédito hecho tomará lugar el próximo 21 de noviembre en el Juzgado de Garantía de Ancud. El Ministerio Público acusa al retirado vicealmirante del delito de prevaricación administrativa por “dictar una resolución manifiestamente injusta y arbitraria en el ejercicio de sus funciones y que dicha resolución trajo aparejada una serie de consecuencias”, según explicó la fiscal Salgado.

Basado en un informe de Sernapesca, Schwarzenberg dictó la resolución 114 el 4 de marzo de 2016, que permitió a Salmón Chile -asociación que agrupas a las grandes salmoneras- de verter las 9 mil toneladas de salmones descompuestos, asegurando que “el desecho de pescados es orgánico y sus propiedades químicas, físicas y biológicas no afectan al ecosistema acuático”.

Si bien la crisis en Chiloé ese año se apaciguó después de un bono que entregó el entonces gobierno de Bachelet a los pescadores artesanales, estos mismos se querellaron contra los responsables de la crisis que dejó sin trabajo durante meses a gran parte de la isla. De esa investigación se deriva la formalización al ex jefe de la Directemar,

Para la fiscal Salgado, la decisión que tomó Schwarzenber fue “apresurada” ya que habían otras opciones al vertimiento. “La marea roja, la floración del alga, era un fenómeno que estábamos propensos a que ocurriera y no se tomaron los resguardos debidos, pues la opción más cómoda y/o más rápida fue simplemente verter al mar”, afirma.

La persecutora agrega que el informe de Sernapesca “carece de todo sustento” y que han llegado a la conclusión de que fue el vertimiento lo que hizo proliferar la marea roja, ya que los peces eran alimentados con químicos que fueron lanzados al mar. “Las cantidades de ácido sulfhídrico y particularmente de sustancias que fueron vertidas al mar eran altas, incluso meses después de haberse generado el vertimiento, y eso también quedó de manifiesto en el informe de la Comisión Marea Roja. Eso nos lleva a concluir que la cantidad de amonio que había en el mar era altísima, incluso meses después”, aseguró Salgado.

Respecto a la responsabilidad de Salmón Chile, Salgado aseguró que no hubieran podido verter sin la autorización de Directemar.