Steve Bannon fue el estratega detrás de la campaña que declinó en el triunfo de Donald Trump y luego se desempeño como su asesor. Hoy, emprende una gira por el mundo difundiendo y promoviendo la “revolución populista“, mediante el apoyo a movimientos nacionalistas. Con estos motivos, ha estado ya en Hungría, Italia y Francia. Igualmente, se comenta que habría prestado apoyo al candidato de la ultraderecha brasileña, Jair Bolsonaro.

El co-fundador de Cambridge Analytica dio una entrevista a El Mercurio, la cual fue realizada por el director ejecutivo de Fundación para el Progreso y economista, Áxel Kaiser.

Bannon parte aclarando su visión del populismo. Lo explica como “una revuelta en contra de las élites globalistas que han pasado a llevar la soberanía de países individuales y el valor de la ciudadanía“.

“Se trata de un movimiento soberanista que comenzó hace muchos años con Ross Perot y Sarah Palin, pero se manifestó luego de la crisis financiera de 2008 cuando las élites corporativas y de Wall Street se rescataron a sí mismas, tomando ventaja del sistema”, agregó.

En esa línea, cuenta que la campaña populista de Donald Trump tres piezas centrales: Primero, el nacionalismo económico y segundo, la seguridad nacional de EE.UU y por ultimo, “el desmantelamiento del estado administrativo burocrático”.

Según el ideología, el mundo está obligado a escoger entre dos formas de populismo: el de izquierda o el derecha. “Si vas a tener que acomodar tu filosofía de inversiones al hecho de que hay que preocuparse de las personas comunes y corrientes, parece evidente qué camino se debe seguir“, comenta.

“De lo contrario tendrás a Jeremy Corbyn, Bernie Sanders, a los Chávez, Allende y Castros de este mundo y ya hemos visto lo que hace el populismo de izquierda: la principal víctima es la gente más vulnerable que se enfrenta a un poder político centralizado y alejado de ellos, y a un masivo intervencionismo estatal de consecuencias desastrosas”, complementa.

Bannon cree que la gente está desilusionada de las élites, que durante las crisis sólo se preocupan de ellas. Hasta que apareció Trump, puntualiza. “Lo que hicimos fue decir que él era el representante de la gente y Clinton la guardiana del establishment corrupto“, confiesa.

Sobre Bolsonaro y su eventual triunfo en las elecciones brasileñas, el estratega ve a este como un “héroe”. “Brasil es un país al borde del abismo y creo que Bolsonaro lo puede rescatar. Brasil se está moviendo hacia la anarquía y lo que Bolsonaro dice es que para salvar la democracia deben tener orden y legalidad”, indicó.