La biodiversidad de la Tierra ha enfrentado un difícil período de destrucción y pérdidas catastróficas durante las últimas décadas. Así lo denunció un informe publicado el pasado lunes por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

El informe constata que desde 1070 a 2014, las poblaciones de seres vertebrados sufrieron una reducción del 60%. Es decir, “la abundancia de la población de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces, en promedio, se redujo en más de la mitad en poco más de 40 años”.

Durante los últimos 50 años, el 20% de la Amazonía ha desaparecido, mientras que la Tierra ha perdido cerca de la mitad de ss corales de aguas en las últimas tres décadas. Así lo recalcó el informe Planeta Vivo, elaborado cada dos años bajo un análisis exhaustivo de las tendencias en biodiversidad y salud del planeta.

Las causas principales de la dramática disminución de las especies tiene que ver con actividades humanas, incluida la destrucción y degradación del hábitat. La pesca, la casa excesiva y otras formas de sobreexplotación de los animales también tiene  que ver con esta situación: “La actividad humana no sostenible está llevando al límite a los sistemas naturales del planeta”, advirtió el WWF.

Según los especialistas, la actual generación puede ser la última en tener la posibilidad de revertir esta tendencia. A la vez, pidieron crear un “Acuerdo de París” para la naturaleza, tal como el acuerdo firmado en 2015 en dicho país sobre el cambio climático.

Para revertir la dramática pérdida de la naturaleza se necesita de acciones colectivas, incluyendo, señalan los expertos, “escenarios de cambio en el uso del suelo, cambios en la dieta, cosechas sostenibles, así como enfoques tradicionales de conservación, como las áreas protegidas”.

El informe del WWF llamó a los gobiernos, comunidades, empresas y organizaciones a unirse para un acuerdo integral de protección para la naturaleza y las personas bajo la Convención sobre Diversidad Biológica (CDB), al que definen como “el único instrumento jurídico internacional que explícitamente busca proteger la riqueza natural del planeta”.

El texto advierte que los humanos “consumimos recursos como si tuviéramos a nuestra disposición 1,7 planetas Tierra. Claramente insostenible. La Huella Ecológica del ser humano crece sin cesar”.

La disminución de las especies es más alta en América del Sur y América Central, donde se ha reportado la desaparición del 89% de los vertebrados. Con ello, las poblaciones de agua dulce también han disminuido en un 83%, mientras que el hábitat para mamíferos se redujo en un 22 por ciento en las últimas tres décadas.

WWF recordó que la naturaleza ayuda a garantizar el suministro de aire fresco, agua potable, alimentos, energía, medicamentos y otros cientos de productos y materiales.

“No puede haber un futuro saludable, feliz y próspero para las personas en un planeta con un clima desestabilizado, océanos y ríos agotados, tierras degradadas y bosques vacíos, todos despojados de biodiversidad, la red de la vida que nos sostiene a todos”, cerró el informe. Revísalo completo en este enlace.