A través de un estudio de mercado, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) fijó sus ojos sobre la concentrada industria de los libros escolares, luego de verificar diversas razones que justifiquen su intromisión, partiendo por el alto valor que implica adquirir el material, tanto para el Estado como para los primeros.

De forma preliminar, se calculó que una familia puede gastar un promedio de 160 mil pesos en compra de textos escolares. Además, la FNE tiene la información de la diferencia entre precios de un mismo texto entre lo que paga un privado a lo que paga el Estado, que puede llegar a ser de 40 veces.

Por ejemplo, uno de Lenguaje y Comunicación de 3° Básico el Estado pagó $877, mientras que en el mercado privado se puede encontrar el mismo a $36.900.

Las principales empresas detrás de los textos escolares son editoriales españolas como Santillana y SM Chile, además de otras como Crecer Pensando y Cal y Canto. “Los precios cobrados en el mercado privado y en el mercado público son pertinentes, según los costos implicados en cada uno de ellos”, dijo a La Tercera Pablo Saavedra, gerente general de Crecer Pensando, argumentando que en el mercado privado el precio crece debido a los gastos en promoción, ventas, comisión de librerías y distribuidores.

La FNE también fijó su atención sobre SM Chile y Santillana, editoriales que concentran el 88% de las licitaciones adjudicadas. Año a a año, el Ministerio de Educación gasta más de 26 mil millones en textos escolares.

“Nuestras expectativa es que podamos analizar a fondo está industria, poder determinar el origen de estás distorsiones y plantear medidas que generen mayor competencia y redunden en menor precio y mayor calidad de cara a un mercado tan significativo para la ciudadanía”, aseguró el fiscal nacional económico (s) Mario Ybar.