Dos bombas molotov en la oficina del rector del Internado Nacional Barros Arana fue lo que se dio a conocer ayer, en el mismo establecimiento donde se había viralizado una agresión a un carabinero y que sirvió al gobierno para presionar comunicacionalmente por la aprobación de Aula Segura.

Ahora se repitió el guión, ya que el presidente Sebastián Piñera, la ministra de Educación Marcela Cubillos y la Intendenta de Santiago, Karla Rubilar, han aparecido desde ayer en la prensa presionando por la pronta aprobación de la ley, que se discutirá en las próximas semanas en la comisión de Educación de la Cámara de Diputados.

Ninguna de las dos molotov lanzadas en la oficina del rector Jaime Uribe provocaron grandes daños, según explicó el general Enrique Monrás de la Prefectura Oeste de Carabineros. “Dos artefactos del tipo molotov, por el ventanal de la oficina del director del establecimiento, donde uno se activó, solamente quemando un sitial del recinto. Se han encontrado algunas pancartas y algunos bidones que al interior contienen combustible”, afirmó.

“La verdad de las cosas es que hay un grupo minoritario que puede ser del interior del establecimiento, pero sin duda hoy día puntualmente son personas externas también ingresaron al establecimiento, les abren los portones e ingresaron estas personas”, aseguró el rector del internado.

Labocar de Carabineros llegó al lugar y perició la oficina. Pese al hecho -y a que se informó que los desórdenes comenzaron en la mañana con un corte de calle- no se registraron personas detenidas ni lesionadas.

Pero estudiantes secundarios y apoderados del propio establecimiento pusieron en duda lo “oportuno” de un ataque de estas características. “No sería extraño que después del video del INBA que salió hace una semana, el reportaje de Teletrece que salió también hace poco intentando justificar e intentando legitimar el proyecto Aula Segura, no sería extraño que ahora viniera una situación así, a días de que esto se discuta en la Comisión de Educación de la Cámara Baja”, dijo Amanda Lunacea, vocera de la Aces.

Misma posición tiene Fabiola Córdova, prosecretaria del Centro de Padres y Apoderados del INBA, que apuntó a las responsabilidades del Estado en el abandono de la educación pública. “No puede ser que todos los problemas estén focalizados en la comuna de Santiago. La semana pasada fueron las alumnas del Liceo 1, anteriormente Barros Borgoño, anterior el Amunátegui. Es un problema de la comuna, aquí el problema es el sostenedor”, afirmó a Radio Bío Bío.

Consultada sobre si es posible un montaje en esta situación, la vocera de gobierno, Cecilia Pérez, dijo a T13 que es parte de la investigación, pero que dudaba que el rector del INBA se prestara para algo así. “Siempre van a existir excusas para los que avalan la violencia para no condenarla”, aseguró.