Estuvo prohibido durante 25 años, pero China decidió retroceder. Esta vez, el país asiático anunció que permitirá el comercio con fines médicos o de investigación científica de productos de rinoceronte y de tigre. La noticia fue dada a conocer por el Consejo de Estado esta semana, causando un gran malestar en todas las ONG’s a favor de la defensa medioambiental.

Los activistas recalcaron que, pese a que el levantamiento del veto es parcial, abre la vía para el tráfico ilegal de estos animales, que ya se encuentran en una situación vulnerable y con peligro de extinción, en el caso del tigre. Los productos incluyen el cuerno de rinoceronte -que fomenta la caza ilegal de este animal en diversos lugares del mundo- y los huesos de tigre para investigación y uso en fármacos de medicina tradicional china. Estos solo podrán provenir de animales en cautiverio en explotaciones ganaderas.

En tanto, los productos destinados a la medicina solo podrá obtenerse de ejemplares que hayan fallecido a causa de una muerte natural. Solo los galeones de hospitales reconocidos podrán manejarlos y necesitarán de un permiso especial.

El consejo de Estado presentó la medida como una forma de proteger la vida salva y reforzar el control del tráfico de estos animales. En este sentido, precisaron que “el país prohíbe todas las acciones que incluyan la venta, compra, uso, exportación e importación de rinocerontes, tigres y sus productos relacionados, incluido el cuerpo entero, partes de él u otros derivados”, aunque el texto añade que esto será así excepto en las “circunstancias especiales previstas por la ley”.

A la vez, también se autorizará el uso de piel y órganos de estas especies en exposiciones públicas, además del comercio y transporte de los productos catalogados como reliquias culturales. Esta medida sustituye la resolución adoptada en 1993, cuando China prohibió importar o exportar en absoluto alguno de estos productos. 

Según la tradición china, el cuero de rinoceronte, cuyo elemento básico es la keratina, sirve para curar todo tipo de males, desde dolor de cabeza al cáncer. En tanto, los huesos de tigre convertidos en pasta aliviarían dolores reumáticos o dolor de espalda.

Al respecto, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) advirtió en un comunicado que “aunque se restrinja a antigüedades y a su uso en hospitales, este comercio (de productos de estos animales) va a aumentar la confusión entre los consumidores y los vigilantes de la ley acerca de qué productos son legales y cuáles no, y probablemente ampliará los mercados para otros productos de tigre y rinoceronte”.

La noticia llega apenas un año después de que China prohibiera el tráfico de marfil, algo que fue celebrado por los activistas para combatir la caza ilegal de elegantes en África. Tras la prohibición, el valor del marfil cayó en torno a dos tercios respecto a su cotización en 2014, cuando rodeaba los 2.100 dólares por kilo.

Mientras Greenpeace calificó la medida como “un gran paso en la dirección incorrecta”, otros aseguraron que este anuncio equivale a una sentencia de muerte para tigres y rinocerontes. Se estima que menos de 4 mil ejemplares de tigre sobreviven en libertad en todo el mundo. En el caso de los rinocerontes, el riesgo de extinción varía de acuerdo a la especie concreta, aunque las ONG estiman que quedan cerca de 30 mil en todo el mundo.